Una almohadilla contra el dolor es lo que creó Candela Moscoso, una adolescente de 16 años que decidió embarcarse en un emprendimiento en honor a su padre fallecido.
Candela deseaba que su padre tuviera un buen descanso mientras estaba vivo y buscó las mejores alternativas para ello.
Según consignó el sitio Todo Noticias, el padre de la joven padecía de cáncer de colon.
El proyecto tenía un objetivo claro: almohadillas que generen sensaciones y sean reconfortantes para los pacientes oncológicos.
Al respecto, la docente Florencia Montani, de la Escuela Técnica N°1 de Ingeniero White, Bahía Blanca, propuso el proyecto y Candela se motivó con aquello.
Pese a que el padre de Candela falleció, ella continuó con el proyecto. “Al tener las defensas bajas también necesitaba sensaciones, quería algo frío o caliente en el cuerpo para sentir otra cosa que no sea ese dolor”.
La almohadilla
La almohadilla se compone de acetato de sodio, lleva un aparato que genera vibraciones y a futuro tendría un difusor de fragancias derivadas de la aromaterapia.
La idea de la creación es donarlo a pacientes oncológicos que no pueden acceder a productos reconfortantes y también a hospitales de escasos recursos.
Con ello, también nació el Instagram Comforting my Emotions, ya que la idea es que se creen otros productos reconfortantes, que sean amigables con el medioambiente y que generen un impacto social.
Cabe señalar que el equipo de trabajo está participando en un concurso internacional sobre “negocios de impacto que el planeta necesita”, organizados por la asociación Tekuoia.