Sin duda un quiebre amoroso puede ser razón suficiente para perder las ganas con las cosas que más nos motivan. Michael Vaughan estaba en pleno plan de dieta y ejercicios, cuando se enteró de que su novia lo engañaba.
A sus 26 años, Mike pesaba más de 200 kilos, por esta razón al darse cuenta de que su salud estaba en riesgo, decidió dejar atrás la comida chatarra y alcohol para perder peso. Todo esto lo hizo en compañía de su pareja, que en un principio lo apoyó en todo.
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En medio de este riguroso plan para bajar la barrera de los 200 kilos, Michael se enteró de una lamentable noticia, su novia le era infiel. Cuando lo supo, este joven ya había logrado bajar de peso, por lo que se vio enfrentado a una difícil decisión: “Tenía dos caminos, el primero era caer en depresión y en volver a la comodidad de comer como lo hacía antes, o utilizar ese episodio como motivación para mejorar realmente mi vida”, comentó al portal Manchester News.
Finalmente, Mike tomó la segunda opción y continuó con su plan: “No iba a dejar que algo así destruyera todo lo que había trabajado, lo usaría para estimularme y lo hice”. Tras seguir con la convicción de querer bajar de peso, este joven tomó medidas más drásticas e ingresó a un campamento especializado en este tema.
“Ellos tuvieron un plan personalizado para mí, entrenamiento personal de grupo, alimentación saludable, fue un cambio enorme. Yo realmente luché los primeros seis meses, pero luego se convirtió en hábito”, comentó Mike, quien reconoció que en un principio se alimentaba sólo de hamburguesas y pizzas todos los días, sumado a que bebía alcohol y bebidas.
Tras seguir al pie de la letra todas las rutinas en el gimnasio y los planes de dieta, Mike logró bajar de 203 a 120 kilos, consiguiendo eliminar casi 80 kilogramos de su cuerpo.
Pero pese a que afirmó que con el pasar de los meses pudo crearse el hábito de cuidar su alimentación y de ir al gimnasio, el joven de 26 años aseguró que si no hubiese sido por el engaño que vivió de parte de su novia, no llegaba a la meta: “Puse todo en mi dieta y entrenamiento, y honestamente puedo decir que nunca he sido más feliz. Desde entonces he encontrado la consistencia que necesitaba. Su infidelidad fue una bendición disfrazada”, concluyó.