Con la situación económica en Chile y el mundo, cada vez es más importante la organización de las finanzas de cada grupo familiar.
Para ello, es necesario manejar varios conceptos económicos, tales como el presupuesto, que corresponde a aquel conjunto de los gastos e ingresos previstos para un determinado período de tiempo, que generalmente es un mes.
Lo anterior, se realiza una vez que la persona recibe su ingreso o salario, y comienza a organizar hacia dónde destinará cantidades de dinero determinadas.
Sin embargo, hay varios gastos que a veces escapan del presupuesto, o que podrían estar afectando a esto, tales como los gastos fantasma.
¿Qué son los gastos fantasma?
En específico, se trata de aquellas compras o pagos que hacemos de manera automática, y que generalmente no está contemplado dentro de los gastos del mes.
Según explicó la periodista de economía Silvana Saldisuri, del diario argentino Clarín, se trata de montos “no básicos y algunas veces no se le saca el potencial completo”.
Por ejemplo, aquellos gastos asociados que se cargan de forma automática a la tarjeta de crédito, por lo que son descontados y la persona no los percibe como un gasto al final del mes.
Dentro de los ejemplos más comunes están las cuentas asociadas de pago a la telefonía móvil, las que muchas veces se relacionan con el pago del equipo al que está asociado el plan en cuestión, y que puede ser que no se esté utilizando al 100%.