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El cólico renal se posiciona como uno de los dolores más intensos en la práctica clínica, superando a una fractura o al parto sin anestesia. Este tipo de dolor, causado por cálculos renales, se describe como agudo, intenso e intermitente, comenzando en la espalda y pudiendo irradiarse por un lado del paciente. La obstrucción del uréter genera una hiperpresión que provoca el dolor extremo. El tratamiento puede incluir analgésicos, hidratación o cirugía en casos complejos, y se deben tener en cuenta señales de alerta como dolor intenso en la espalda, molestias al orinar, cambios en la orina o náuseas. Aunque el cólico renal lidera en intensidad, existen otros dolores severos como la neuralgia del trigémino, traumas testiculares y el dolor neuropático.

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El dolor es una experiencia universal, pero no todos lo perciben de la misma manera. Mientras algunos lo asocian a situaciones como fracturas, el parto o incluso una patada en la entrepierna, la evidencia médica apunta a un diagnóstico que destaca por su intensidad por sobre el resto: los cálculos renales.

De acuerdo con especialistas, el llamado cólico renal se posiciona como uno de los cuadros más dolorosos en la práctica clínica.

Según información recogida por BioBioChile, expertos coinciden en que este tipo de dolor puede incluso superar al de una fractura o al del parto sin anestesia, lo que lo convierte en uno de los más difíciles de sobrellevar.

En ese contexto, en medio de una conversación distendida en el podcast Tomás va a morir, surgió una afirmación que, aunque sacó risas, abrió el debate: que la llamada “gripe masculina” sería uno de los dolores más intensos que puede experimentar un hombre. Sin embargo, más allá del humor, especialistas aclaran que esa idea está lejos de la realidad.

El dolor más intenso

Pero entonces, ¿cuál es el dolor más intenso que puede sentir una persona? La respuesta, según los expertos, apunta con claridad a los cálculos renales.

El médico general Rodrigo Farías, de IntegraMédica, explicó que este tipo de dolor “en conversación general se le dice a los hombres ‘que es un dolor similar al parto’, precisamente por su carácter visceral, es decir, no localizado específicamente, que aparece por momentos, es agudo y tipo puntadas”.

En la misma línea, el doctor Óscar Storme, jefe del departamento de Urología de RedSalud, fue aún más categórico.

“El cólico renal es uno de los dolores más intensos descritos en la práctica clínica, pudiendo superar al dolor de una fractura y al del parto sin anestesia”, afirmó. Incluso, agregó que “mujeres con antecedentes de parto vaginal sin anestesia lo han descrito como comparable o incluso más intenso”.

Según detalló el especialista, este dolor se presenta de forma aguda e intermitente. “Generalmente es un dolor agudo, muy intenso e intermitente, que comienza en la espalda, en la zona donde está el riñón, y se puede irradiar incluso a la parte anterior y la zona general del mismo lado del paciente”, indicó.

¿Por qué causan tanto dolor los cálculos renales?

La causa principal de este cuadro radica en la presencia de cálculos renales, es decir, “depósitos duros formados por minerales y sales en la orina”, tal como explica el sitio especializado Clínica Mayo. Estas “piedras” se forman en los riñones y pueden desplazarse por el sistema urinario, generando complicaciones.

Storme profundizó en el origen del dolor: “El dolor intenso se produce por la obstrucción del uréter, que genera una hiperpresión y una dilatación de la cápsula renal. No tiene que ver con que el cálculo raspe ni que vaya generando un daño en el uréter propiamente tal (que sí lo hace), sino que el dolor muy intenso está dado por el aumento de la presión”.

Respecto al tratamiento, los especialistas recomiendan acudir oportunamente a un centro médico. En muchos casos, el manejo incluye analgésicos e hidratación, aunque en situaciones más complejas puede requerirse cirugía, dependiendo del tamaño y ubicación del cálculo.

Además, existen señales de alerta que no deben ignorarse, como dolor intenso en la espalda o costados, molestias al orinar, cambios en el color de la orina o náuseas.

Pese a que el cólico renal lidera el ranking, Farías advierte que no es el único dolor severo. La neuralgia del trigémino, los traumas testiculares y el dolor neuropático, como el herpes zóster, también pueden alcanzar niveles muy altos de intensidad.