Sociedad

Estudio asegura que gastará más si lo atiende un mesero con sobrepeso

Juan González | Agencia Uno
Juan González | Agencia Uno

Ir a un restaurante es una tentación para cualquiera. Son tantas las cosas ricas que aparecen en la carta, que muchos no pueden resistir y deben comer, no importando si están o no a dieta. Pero al placer de comer se suma una nueva complicación para evitar los gastos demás en la salida. Si el mesero que lo atiende tiene sobre peso, usted seguramente gastará más.

Así lo afirma un estudio desarrollado por investigadores de la Universidades de Cornell (Nueva York, EEUU) y Jena (Alemania) que tras observar las interacciones entre 500 comensales y sus garzones en 60 distintos restaurantes llegaron a la conclusión de que ante mayor masa corporal del trabajador, más gasta y pide el cliente.

De acuerdo al estudio los clientes están más propensos a pedir comida o tragos cuando los atiende alguien con sobre peso, porque se establece una norma social distinta.

“‘Los comensales pidieron significativamente más cosas con fueron atendidos por personal con sobrepeso, con altos índices de masa corporal, comparado con los meseros con bajos índices”, indicaron los científicos.

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Según informó Daily Mail, para realizar el estudio estimaron el índice de masa corporal de cada comensal y su sirviente usando una gráfica de 18 tipos de cuerpo distinto para cada género. Asi índice bajo corresponde a menor o igual a 25, de ahí para arriba es alto y se iguala con otros parámetros que igualmente sitúan este número como el comienzo del sobre peso. Con esto claro comenzó la investigación y los resultados fueron sorprendentes.

” Específicamente era cuatro veces más probable que un comensal pidiera postre y la posibilidad de pedir tragos subió un 17,65 por ciento (cuando fueron atendidos por un mesero con alto índice de masa corporal)” concluye la investigación.

Este dato se suma a otras cosas que afectan nuestro comportamiento en los restaurantes como el volumen de la música o la claridad de las luces, como ha quedado demostrado en estudios anteriores.

Así que ya lo sabe, si no quiere gastar demás en el restaurant no pida que lo atienda “el gordito simpaticón” por la cuenta podría subir como la espuma del champagne que va a pedir.