“¡Ganaste! ¡Hiciste una escalera real!“. Esas fueron las palabras que Jhony escuchó de otro jugador apenas miró sus cartas en una mesa de póker de Monticello. Hasta ese momento, el enfermero ni siquiera estaba seguro de lo que tenía frente a sus ojos.

“Fue todo muy rápido. Recibí las cartas, las abrí y al principio tuve la impresión de que tenía una escalera real, pero no lo creía. Veía muchos colores y le mostré mi mano al croupier. Antes de que él me dijera algo, el jugador que estaba justo a mi lado vio las cartas y me dijo que había ganado“, recuerda.

Lo que ocurrió después fue todavía más inesperado. Los jugadores de la mesa comenzaron a felicitarlo y otras personas que estaban alrededor se acercaron para celebrar la noticia. “Sentí que todos me tiraban muy buena vibra, nada que decir, pero me empecé a sentir ahogado por la situación. Era algo que jamás imaginé que me podía suceder”, cuenta.

En medio de la sorpresa, Jhony pensó inmediatamente en su compadre, quien lo había acompañado ese día. Ambos habían comido en uno de los restaurantes de Monticello y luego decidieron pasar un rato en la sala de juegos. Su amigo se encontraba en la zona de fumadores, por lo que comenzó a llamarlo insistentemente hasta que finalmente logró comunicarse con él.

“Le dije que se acercara a la mesa porque me había ganado $234 millones. Llegó corriendo y me abrazó. Después, uno de los jefes de sala me acompañó, me contuvo y me llevó a un lugar más tranquilo. No sabía qué hacer. Se portó muy bien conmigo”, relata.

Acompañado por un gran amigo: así fue la noche de suerte del millonario ganador

La escena tuvo un componente especial para ambos, ya que son amigos desde primero básico, cuando tenían apenas seis años. Hoy, uno es arquitecto y el otro enfermero, pero mantienen una amistad prácticamente diaria y una costumbre que los lleva a visitar Monticello casi todos los meses.

“Siempre comemos algo y después pasamos un rato a la sala, conversando y riéndonos. Para mí es como una terapia”, explica Jhony.

La noticia tampoco tardó en llegar a su señora, quien se encontraba fuera de Santiago. La llamó para contarle lo ocurrido y recibió una reacción que todavía recuerda entre risas.

“Gritó de alegría. Ella no es mucho de venir al casino, a lo más juega un rato en alguna máquina y listo. Por eso tampoco tiene problemas con que yo venga con mi compadre”, cuenta.

Una casa y los estudios de su hija

Más allá de la sorpresa y la celebración, Jhony ya tiene definido el destino principal de los $234.443.410 que obtuvo. Su primera prioridad será pagar el crédito hipotecario de su casa y realizar algunos arreglos pendientes.

Pero también hay un proyecto familiar que ocupa un lugar especial: financiar la carrera universitaria de su hija, quien actualmente cursa primer año de Arquitectura.

“Eso es lo primordial para mí ahora. Otros gastos los veré más adelante. Quizás un viaje al extranjero con la familia y mi compadre, podría ser Estados Unidos. El tiempo dirá”, señala.

El premio obtenido por Jhony se suma a una serie de entregas de alto monto realizadas durante septiembre en los casinos Dreams. En Monticello, recientemente se entregó un jackpot progresivo de $509.861.291, mientras que, a comienzos de mes, una jugadora recibió $100 millones en un juego de máquina. A estos se agregan $146 millones en premios asociados a automóviles entregados durante el mes en sus distintas propiedades.

De esta manera, Dreams llega durante septiembre prácticamente a los $1.000 millones en premios entregados, considerando jackpots, autos cero kilómetros y premios especiales.