Una dieta basada exclusivamente en pechuga de pollo terminó con graves consecuencias para un gato de apenas dos años, que quedó ciego de manera irreversible tras sufrir una severa deficiencia nutricional.
El caso lo dio a conocer la médica veterinaria María Ignacia Bueno Della Rosa, especialista en oftalmología, quien explicó en Instagram que los tutores del felino siguieron durante cerca de un año y medio una recomendación difundida por una influencer que no era médico veterinario.
Las primeras señales aparecieron cuando el animal comenzó a chocar con objetos dentro de su casa y sus pupilas permanecían dilatadas, conductas que hasta entonces no presentaba.
Ante esos cambios, sus dueños acudieron a una consulta especializada. Durante el examen oftalmológico, Bueno detectó una lesión en la retina compatible con una retinopatía asociada a una deficiencia de taurina.
La especialista explicó posteriormente a BioBioChile que el daño ya no podía revertirse, debido a que las neuronas de la retina afectadas no se recuperan. Por esa razón, el gato quedó ciego de manera definitiva.
El tratamiento, por tanto, apuntó a corregir su alimentación y evitar que las carencias nutricionales continuaran avanzando.
Además, el felino quedó derivado a un cardiólogo, ya que la falta de taurina también puede generar alteraciones cardíacas. Junto con ello, deberá someterse a un chequeo general para descartar otras consecuencias provocadas por su alimentación.
¿Por qué un gato no debe tener una dieta solo con carne? El caso de felino que quedó ciego
La taurina cumple un papel fundamental en la salud de los gatos. A diferencia de otras especies, estos animales no producen cantidades suficientes de este nutriente y necesitan incorporarlo a través de su dieta.
Katherine Márquez, vocera del Colegio Médico Veterinario (Colmevet) y especialista en nutrición de perros y gatos, explicó a BioBioChile que una deficiencia puede provocar Degeneración Retiniana Central Felina, patología capaz de generar una pérdida irreversible de la visión.
Sin embargo, las consecuencias no se limitan a los ojos. La falta de taurina también puede afectar el músculo cardíaco y causar miocardiopatía dilatada felina. Además, este nutriente participa en la producción de bilis, la digestión de grasas, la respuesta inmune y distintos procesos reproductivos.
Por ello, Márquez advirtió que alimentar a un gato únicamente con músculo, como ocurre con la pechuga de pollo, puede generar importantes déficits de taurina, vitaminas y minerales.
¿La comida casera es una alternativa?
La especialista aclaró que una dieta preparada en casa no necesariamente resulta perjudicial para los gatos. Este tipo de alimentación puede utilizarse, por ejemplo, frente a alergias alimentarias complejas, enfermedades crónicas o por decisión de sus tutores.
Eso sí, la pauta debe formularse especialmente para cada animal y considerar una suplementación adecuada con nutrientes como taurina, calcio, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.
En esa línea, enfatizó que entregar únicamente carne no constituye una alimentación completa.
Respecto de los productos comerciales, Márquez señaló que tampoco existe un formato único que resulte apropiado para todos los gatos. Una dieta puede incluir alimento seco, húmedo, preparaciones caseras o una combinación de alternativas, siempre que cubra correctamente sus requerimientos nutricionales.
“Los pellets o alimentos secos comerciales formulados por marcas de calidad ofrecen la ventaja de estar científicamente balanceados para cubrir los requerimientos nutricionales sin riesgo de carencias”, añadió.
Finalmente, la veterinaria que atendió al felino llamó a no reemplazar la orientación profesional por recomendaciones difundidas en redes sociales “que no tienen fundamento científico” y aconsejó consultar con un médico veterinario, idealmente con formación en nutrición animal.