Saber manejar una entrevista de trabajo es fundamental para todos los que buscan iniciarse o retomar el mundo laboral, puesto que la primera impresión que das a tu futuro empleador, es vital dentro del proceso de selección.
De acuerdo a las psicólogas laborales y socias fundadoras de Competencia Consultoras, Paola Redenz y Vanessa Vidal, existen al menos cuatro errores sumamente comunes que se presentan en este tipo de entrevistas, y que podrían cerrarte toda posibilidad de conseguir el empleo que tanto deseas.
El primero de ellos es hablar mal de sus empleadores anteriores (o actuales). Las expertas señalan que por lo general en esta pregunta algunas personas caen en “críticas descontextualizadas y más asociadas a rabias personales en relación a las organizaciones o jefaturas”. Si bien es una posición válida, no se puede manifestar de manera tan intensa en esta entrevista, por lo que se recomienda hacer referencias más ‘generales’ y contar hecho concretos más que apreciaciones.
La segunda ‘falta’ vendría siendo el responsabilizar a otros de sus errores. No es extraño que muchas personas tiendan a culpar a otro de sus propios fracasos, y no sean capaces de visualizar qué fue lo que les faltó, qué dejaron de hacer, o simplemente qué conocimiento deben incorporar. “Incrementar nuestro nivel de conciencia en este ámbito es muy potente, ya que nos permite observar las decepciones como instancias de aprendizaje, desarrollo y crecimiento“, afirman.
La falta de claridad, es el tercer error que nos puede jugar en contra. Tener claridad sobre lo que buscan o le que les interesa en el ámbito laboral es vital. En este aspecto, se recomienda no ser tan escueto en sus motivaciones y contar un relato que exprese hacia donde busca desplegarse y desarrollarse en un futuro cercano o a largo plazo.
Por último, pero no menos importante, está la inconsistencia de su relato con lo que está redactado en su currículum. En este aspecto se debe tener mucho cuidado, pues el CV acompaña tu entrevista y probablemente fue la razón por la que te llamaron, por lo que debe ser coherente con tu relato.
¿Y qué pasa con la ansiedad?
Patricia Rojas, coach ontológico integral, explica que “nuestras emociones no son buenas ni malas, simplemente dan cuenta de algo y en su particular forma expresan una sabiduría exquisita”.
Cuando experimentamos ansiedad frente a una entrevista de trabajo o al exponer en una reunión importante, aparece la necesidad de saber o resolver algo en el futuro, que no es momento para resolver o saber. Nos saca de foco, nos anticipamos, perdemos precisión y control.
“Esta experiencia nos invita a aceptar que son muchas más las cosas que no controlamos. Aparece la sensación de estar siendo evaluados y aunque puede ser cierto, mi invitación es preguntarse: ¿Soy consciente de mi oferta de valor?, ¿me comporto como una persona agradecida, estoy pidiendo un espacio u ofreciendo mis talentos y habilidades?, desde ambos lugares, aparecen distintas posibilidades”, afirma.