Una desagradable situación vivió una mujer de la comunidad de Maine en Estados Unidos, porque luego de que comenzó a comer una ensalada que había comprado en un supermercado, se encontró con un particular ‘amigo’.

Michelle Carr iba por el tercer bocado cuando en su tenedor se incrustó un reptil de 3 pulgadas sin su cola. Tras percatarse, vomitó de inmediato y sintió un profundo miedo debido a que pensó que por casualidad se había tragado su extremidad.

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Después de superar el incómodo momento, la mujer se dirigió al lugar donde había comprado la ensalada en Portsmouth, New Hampshire. Los encargados del recinto notificaron rapidamente a los distribuidores para advertir sobre lo que había pasado, consignó Sea Coast Online.

“Era más largo que mi dedo medio sin su cola. No estamos hablando de una araña o un insecto o incluso una pequeña salamandra. Esta era una enorme lagartija con escamas. Inmediatamente pensé que podría haberme comido la cola”, reveló.

Debido a que su ‘denuncia’ en los servicios de salud no recibió la atención que ella esperaba, Michelle decidió mostrarle la lagartija a un amigo que es biólogo, quien llegó a la conclusión de que era un lagarto de vientre azul.

Pese a que la estadounidense descartó tener alguna enfermedad luego de ingerir la ensalada con donde estaba el reptil, admite haber sentido pánico debido a que se encontraba amamantando a su bebé de apenas 10 meses y este podría haber resultado afectado.

“He estado amamantando casi sin parar desde que nació. Esto se reduce a un problema de control de calidad. No tengo nada malicioso en mi cuerpo, y puedo superar la angustia emocional que provoca un incidente como este, pero podría haberme enfermado de verdad. Me tomó 10 años convertirme en madre y esto podría haber sido potencialmente dañino para mi recién nacido”, afirmó en la entrevista.

Mira aquí su desagradable sorpresa: