Adictivo: olor de bebé produce el mismo efecto que las drogas en el cerebro de la mamá
Al momento de ser madre, la conexión de la mujer con este nuevo ser es innegable y tan potente que los científicos descubrieron que el olor del recién nacido tiene efectos increíbles.
La revista Frontiers in Psychology publicó una investigación que determina que el olor del bebé produce el mismo efecto que las drogas en el cerebro de la madre, ¿cómo?
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En el estudio de campo, los científicos reunieron a 30 mujeres, las que se dividieron entre las que habían sido madres hace poco tiempo y las que no lo eran, dando resultados asombrosos.
Los expertos notaron que en el cerebro de las mujeres que ya habían tenido hijos, se activaban los niveles de dopamina, lo mismo que ocurre cuando una persona tiene hambre y come o cuando un adicto consume drogas.
Esta sustancia química cumple varias funciones en nuestro cerebro, influyendo en “el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de la leche materna, el sueño, el humor y el aprendizaje”, se detalla en el sitio español, La Razón.
Para el obstetra francés, Michel Odent, el nexo entre la mujer y su hijo es algo que se mantiene desde la gestación. “Las hormonas que la madre y el bebé liberan durante la primera y la segunda fase del parto (en el caso de no haberse interferido con hormonas artificiales) siguen presentes en la hora que sigue al nacimiento. Y todas ellas desempeñan un papel fundamental en la interacción madre-recién nacido en los minutos críticos que siguen al nacimiento”, detalla en su sitio web.

Pixabay (cc)
Otras teorías
En tanto, en el portal Facemamá, detallan que hay expertos que atribuyen dicha sensación a dos razones fisiológicas que provocan que el olor del bebé sea una fascinación para las madres.
1.
Los recién nacidos no tienen sudoríparas activas. Es por ello que nunca huelen mal, debido a que su mecanismo de transpiración después del nacimiento aún no se encuentra funcionando.
2.
El aroma de los bebés activa las endorfinas del cerebro de la madre debido a que éstas “son opiáceos que todos los humanos tenemos, y que son segregados por la hipófisis de nuestro cerebro cada vez que vivimos experiencias placenteras”. En palabras simples: cuando la madre siente el aroma de su hijo, la endorfina es liberada causándole placer.