“Negrito” era el nombre de un gato de cuatro año que se infectó de SARS-CoV-2 por los integrantes de su familia, incluso uno de ellos falleció. Así se convirtió en el primer caso de su especie en contraer COVID-19 en España y el sexto del mundo.
El felino llegó con varias complicaciones al hospital, por esa razón los veterinarios lo prefirieron eutanasiar. Tras su muerte descubrieron que había dado positivo a la pandemia.
[lee-tambien]https://www.pagina7.cl/notas/sociedad/2020/05/07/sag-descarto-presencia-de-avispon-asesino-en-territorio-chileno-se-trataria-de-otra-especie.shtml[/lee-tambien]
“El animal ingresó en un hospital veterinario porque tenía dificultades graves para respirar, una temperatura rectal de 38,2°C, un nivel de plaquetas muy bajo y una insuficiencia cardiaca“, explicó el Centro de Investigación en Sanidad Animal español (CReSA) al medio ABC.
Como su estado era muy grave, los veterinarios le practicaron eutanasia humanitaria y como les pareció un “caso sospechoso” le realizaron una necrosia la que evidenció dos cosas: Negrito tenía una cardiomiopatía genética y estuvo contagiado por COVID-19.
Sin embargo, el material genético del nuevo coronavirus era leve en su organismo. “Ninguna de las lesiones que presentaba el animal eran compatible con una infección por el virus (…) el hallazgo de SARS-CoV-2 en este animal fue incidental y no estuvo relacionado con sintomatología clínica por la que se decidió eutanarsiarlo“, señaló Joaquim Sagalés investigador de CReSA.
COVID-19: no se contagia de mascota a persona
De acuerdo a Natàlia Majó, directora del CReSA, afirmó al medio citado que “es posible que algunos animales se infecten debido al contacto estrecho con personas infectadas”.
Y agregó: “La capacidad de los gatos de transmitir la enfermedad es negligible; no juegan un papel significativo en la epidemiología de la enfermedad”. Es decir, de acuerdo a los expertos, la mayor vía de transmisión del COVID-19 es de humano a humano, no de mascota a persona.
Si bien aún no hay pruebas suficientes del papel de los animales domésticos en la transmisión del nuevo coronavirus, la OMS recomienda a los dueños de mascotas “mantener la calma” y que cada vez que las acaricien, estén ellos infectados o no, se deben lavar las manos para protegerse de otras bacterias que pueden transmitir como la Escherichia coli o la Salmonela.