Cómo hacer una parrilla inclusiva cuando hay personas celíacas, veganas o con alergias alimentarias
Asados, empanadas, choripanes y distintos acompañamientos son parte de las celebraciones de Fiestas Patrias. Sin embargo, para quienes tienen alergias alimentarias, enfermedad celíaca o siguen una alimentación vegana, compartir la mesa puede transformarse en un desafío si el menú se organiza a última hora o si sus alternativas se reducen únicamente a ensaladas y verduras.
Estas restricciones y preferencias forman parte de la realidad de numerosos hogares. Un estudio de Aramark y Cadem reveló que, entre quienes declararon tener alergia o intolerancia alimentaria, solamente la mitad había recibido un diagnóstico profesional.
En paralelo, una publicación de Medicina UC advierte que cerca del 70% de las personas con enfermedad celíaca desconoce que presenta esta condición.
A ello se suma el avance de las dietas basadas en plantas. De acuerdo con antecedentes recogidos por La Tercera, un 18% de las personas en Chile se consideraba vegana o vegetariana, reflejando un cambio que también comienza a modificar la forma de organizar reuniones familiares y celebraciones.
El Dr. Sebastián Berroeta, nutriólogo del Centro Médico Nueva Estoril, explica que incluir a todas las personas no requiere preparar varios asados diferentes, sino anticiparse y conocer las necesidades de quienes compartirán la mesa.
“Una parrilla inclusiva no significa hacer un menú completamente distinto: significa planificar, evitar contaminación cruzada y asegurarse de que todos tengan una opción completa, no solo acompañamientos”.

Alergia, enfermedad celíaca y veganismo no son lo mismo
Antes de definir el menú, es importante preguntar si alguna persona tiene una alergia, una enfermedad diagnosticada o una preferencia alimentaria. Aunque todas pueden requerir modificaciones, sus implicancias son distintas.
En una alergia alimentaria, incluso pequeñas cantidades del alimento involucrado pueden provocar una reacción. Por eso, no basta con retirarlo del plato una vez que la comida está preparada.
“Si hay alergias alimentarias, conviene preguntar previamente cuál es el alimento involucrado y evitar usar los mismos utensilios o superficies, ya que en una alergia verdadera, pequeñas cantidades pueden desencadenar una reacción”, advierte Berroeta.
En el caso de la enfermedad celíaca, carnes, pollo, pescado, verduras y papas son naturalmente libres de gluten, pero pueden contaminarse al entrar en contacto con panes, masas, utensilios, tablas o superficies utilizadas para otros alimentos.
También se deben revisar las etiquetas de longanizas, embutidos, hamburguesas preparadas, marinados, salsas y aderezos, ya que podrían contener gluten. Los productos procesados destinados a una persona celíaca deben contar con certificación que acredite que son libres de esta proteína.
Para disminuir el riesgo de contaminación cruzada, se recomienda limpiar previamente la parrilla, reservar un sector para los alimentos sin gluten y utilizar pinzas, tablas, cuchillos, platos y recipientes exclusivos.

Una alternativa vegana debe incluir proteínas
Ofrecer únicamente verduras asadas o ensaladas no constituye una alternativa completa para una persona vegana. Berroeta recomienda incorporar una fuente de proteínas, como tofu firme, hamburguesas de legumbres u otros productos vegetales con un contenido proteico adecuado.
La preparación puede complementarse con zapallo italiano, berenjena, pimentón, champiñones, choclo, papas o ensaladas. Además, es necesario comprobar que los panes, salsas, aderezos y productos preparados no contengan huevos, leche u otros ingredientes de origen animal.
De esta manera, no es indispensable transformar por completo el menú. Una parrilla puede mantener una estructura sencilla para todas las personas: una fuente de proteínas, abundantes verduras, un acompañamiento como papas o ensaladas y porciones razonables de pan, empanadas y alcohol.
Planificar antes de encender la parrilla
El principal consejo es evitar improvisar cuando los alimentos ya están sobre la parrilla. Preguntar anticipadamente por alergias y restricciones permite comprar productos adecuados, revisar sus etiquetas y organizar superficies y utensilios separados.
También es recomendable preparar primero los alimentos destinados a personas con alergias o enfermedad celíaca, mantenerlos en recipientes identificados y evitar compartir pinzas, cuchillos o platos durante el asado.
“Y algo importante: tener una restricción alimentaria no significa que la persona tenga que quedarse con ‘lo que sobró’. Con un poco de planificación se puede participar del asado de manera segura y disfrutar igual que el resto”, concluye el nutriólogo.