Confundir cualquier nódulo tiroideo con cáncer de tiroides, o pensar que esta enfermedad siempre tiene un pronóstico favorable son algunas de las creencias erróneas que pueden generar preocupación innecesaria o, por el contrario, retrasar una consulta médica.
El oncólogo radioterapeuta de Clínica IRAM, Dr. Raúl Rivera, explicó cuáles son los principales mitos que rodean a este tipo de cáncer y la importancia de realizar una detección temprana.
¿Es un “cáncer bueno”? Especialista aclara uno de los principales mitos
Una de las ideas más extendidas es que el cáncer de tiroides corresponde a un cáncer “bueno” debido a sus altas tasas de sobrevida. Sin embargo, el especialista advierte que un buen pronóstico no significa que sea una enfermedad inofensiva.
En Chile se estiman 1.805 nuevos casos al año y cerca de 184 muertes anuales producto de esta patología. Además, existen variantes más agresivas, como el cáncer anaplásico o el medular.
Los 5 mitos más comunes sobre el cáncer de tiroides
1. “Todo nódulo en la tiroides es cáncer”
Aunque la aparición de un nódulo puede generar preocupación, la mayoría de estos son benignos. Pese a ello, el Dr. Rivera enfatiza que deben estudiarse para descartar riesgos.
Cuando una punción entrega un resultado Bethesda V o VI, el paciente cumple los criterios para ingresar al GES por cáncer de tiroides.
2. “Solo afecta a las mujeres”
Si bien las mujeres concentran la mayor cantidad de diagnósticos, los hombres también pueden desarrollar esta enfermedad.
De los 1.805 casos que se estiman anualmente en Chile, 278 corresponden a pacientes hombres.
3. “Si no tengo síntomas, no tengo cáncer”
El cáncer de tiroides puede avanzar durante sus primeras etapas sin presentar señales evidentes. De hecho, muchos diagnósticos ocurren de manera incidental durante exámenes realizados por otros motivos.
Este tipo de hallazgos ha influido en el aumento de casos registrados a nivel mundial. En Estados Unidos, por ejemplo, la incidencia pasó de 4,9 a 14,2 casos por cada 100 mil personas en dos décadas.
4. “La cirugía termina con todo el tratamiento”
Si bien la operación suele ser una parte fundamental del manejo de la enfermedad, en muchos casos se complementa con otros tratamientos, como el radioyodo, además de controles médicos periódicos.
En ese sentido, el GES establece que los tratamientos posteriores deben realizarse dentro de los 90 días desde la indicación médica y que el primer control debe concretarse dentro de los 60 días posteriores al término del tratamiento.
5. “Es un cáncer sin riesgos porque tiene buen pronóstico”
El especialista recalca que existen distintos tipos de cáncer de tiroides y que algunos pueden tener una evolución más compleja.
“En sus primeras etapas, el cáncer de tiroides generalmente no da síntomas, pero a medida que avanza hay señales que no debemos pasar por alto”, señaló el Dr. Rivera.
Estas son las señales de alerta que no se deben ignorar
Entre los principales signos que pueden indicar la necesidad de una evaluación médica se encuentran:
- Aparición de un bulto en la parte delantera o lateral del cuello, especialmente si aumenta rápidamente.
- Hinchazón evidente en esa zona.
- Dolor en la parte central del cuello.
- Ronquera u otros cambios de voz que permanecen en el tiempo.
- Dificultad para tragar o respirar.
- Tos persistente sin una causa asociada a un resfrío.
Cifras y acceso al tratamiento
Según estimaciones del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN 2024), Chile registra 1.805 casos nuevos al año. De ellos, 1.527 corresponden a mujeres, convirtiendo a esta enfermedad en el quinto cáncer más frecuente en la población femenina del país.
Además, cerca de 6.500 personas viven actualmente en Chile con un diagnóstico de cáncer de tiroides realizado durante los últimos cinco años.
Desde 2019, esta enfermedad forma parte del GES para personas de 15 años y más. Una vez confirmado el diagnóstico, la etapificación debe realizarse en un plazo máximo de 45 días. Sin embargo, el especialista recordó que el proceso comienza con la consulta médica.
“Esa garantía parte con la confirmación diagnóstica, y para llegar a ella la persona tiene que consultar. Por eso es clave no dejar pasar un bulto en el cuello”, concluyó.
Cabe destacar que el Día Mundial del Cáncer de Tiroides se conmemora cada 24 de septiembre.