Campeona argentina pidió más apoyo económico y abrió debate: ¿cuánto reciben los atletas en Chile?
Más de $1.460 millones destinó el Estado chileno para apoyar a los deportistas que representan al país en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, considerando premios por resultados, becas y otros beneficios asociados a la participación.
El tema tomó especial relevancia esta semana luego de que una campeona argentina utilizara su aparición en el podio para pedir mayor respaldo económico para los atletas de su país.
Se trata de Fernanda Russo, quien ganó el oro en rifle de aire a 10 metros y, entre lágrimas, lanzó una frase que rápidamente trascendió el ámbito deportivo. “Ganamos con el corazón, pero necesitamos plata”, expresó, según consignó BioBioChile.
La tiradora de 26 años cuestionó las condiciones que enfrentan los deportistas amateurs argentinos y pidió recuperar un mayor financiamiento estatal para el desarrollo deportivo.
El contraste permite mirar cómo funciona el sistema chileno y, particularmente, qué recibe un atleta del Team Chile cuando consigue una medalla en Odesur.
Más de $7 millones por un oro individual
Según publicó La Tercera, el Instituto Nacional de Deportes (IND) destinó $1.462.430.509 para distintos incentivos y apoyos relacionados con la participación chilena en Santa Fe 2026.
Uno de los principales beneficios corresponde a los llamados “Premios por Logros”, que contemplan un pago único para quienes consiguen una medalla de oro.
En las pruebas individuales, el premio alcanza las 100 UTM, equivalentes a aproximadamente $7,17 millones.
Cuando se trata de una disciplina colectiva, el monto llega a 200 UTM, unos $14,3 millones, cifra que se reparte entre los integrantes del equipo. Pero el respaldo económico no termina con ese pago.
La Beca Proddar: el beneficio que puede extenderse por cuatro años
Los deportistas que consiguen determinados resultados también pueden acceder a la Beca Proddar, un aporte mensual asociado al logro deportivo.
En el caso de un oro individual, el beneficio alcanza los $1.460.223 mensuales durante cuatro años. Es decir, considerando todo el período, el deportista puede recibir más de $70 millones.
La plata individual contempla un aporte de $1.155.559 mensuales durante un año, mientras que el bronce juvenil considera $911.828 mensuales por el mismo período.
Para quienes obtienen oro en una disciplina colectiva, la beca alcanza los $911.828 mensuales durante cuatro años, lo que representa más de $43,7 millones por deportista. La plata colectiva, en tanto, contempla $789.962 mensuales durante un año.
De acuerdo con el IND, estos beneficios buscan entregar continuidad al financiamiento de los atletas durante el ciclo deportivo.
No solo se trata de premios
El apoyo estatal chileno también considera otros gastos asociados a la preparación y participación de los deportistas.
El propio IND detalló que para Santa Fe 2026 destinó cerca de $1.500 millones para la delegación nacional, incluyendo pasajes, traslados, vestuario e indumentaria, además de servicios de medicina deportiva, kinesiología, psicología, nutrición y biomecánica.
A eso se suma un Seguro de Accidentes y Asistencia en Viaje financiado por el organismo. En tanto, la delegación chilena está integrada por 533 deportistas, por lo que solo este seguro representa un gasto superior a los $500 millones.
El objetivo es que los atletas puedan concentrarse en su preparación y competencias sin tener que asumir individualmente todos los costos asociados a representar al país.
¿Qué ocurre en Argentina?
La situación que relató Russo es diferente. Después de conseguir su segundo oro en Santa Fe 2026 (el primero lo obtuvo junto a Julián Gutiérrez en la prueba mixta), la tiradora habló sobre las dificultades económicas que atraviesa el deporte amateur argentino.
“El medallero es mentiroso, estamos donde estamos solo porque los argentinos tenemos huevos y ovarios. Ganamos con el corazón, pero necesitamos plata”.
En declaraciones a TyC Sports, Russo también agradeció el respaldo que recibe actualmente del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) y del Ejército Argentino, a los que identificó como sus principales sostenes.
La deportista pidió además volver a considerar el 1% del presupuesto nacional para el desarrollo deportivo, en referencia a un porcentaje que, según explicó, anteriormente contemplaba la legislación argentina.
Su reclamo se produjo mientras Argentina competía en Santa Fe, donde Russo consiguió su tercer oro consecutivo en la prueba individual de rifle de aire a 10 metros, después de sus triunfos en Cochabamba 2018 y Asunción 2022.
Un debate que volvió a instalarse en Argentina
El caso de Russo no aparece aislado. Durante las últimas semanas, otros deportistas argentinos también han planteado públicamente las dificultades para sostener económicamente sus carreras.
El medio argentino Misiones Online recordó, por ejemplo, los cuestionamientos del campeón olímpico de BMX freestyle José “Maligno” Torres, quien afirmó que para muchos atletas resulta difícil vivir exclusivamente del deporte y que deben mantener trabajos paralelos. También recogió testimonios de integrantes de Las Leonas sobre el nivel de las becas.
En el caso chileno, el sistema contempla una combinación de premios únicos por resultados, becas mensuales y financiamiento de gastos asociados a la preparación y participación internacional.
Mientras Russo utilizó el podio de Santa Fe para poner sobre la mesa las dificultades económicas que enfrentan los atletas argentinos, los resultados del Team Chile también permiten dimensionar cuánto respaldo económico existe detrás de una medalla cuando un deportista nacional alcanza el alto rendimiento.
La tiradora también planteó una reflexión sobre las prioridades políticas y el financiamiento de la actividad.
“Entendemos que el deporte no es una política pública de prioridad […] pero también tenemos que entender cuánto es el sueldo de una persona que legisla”.
Su reclamo se sumó a otras voces del deporte argentino que han advertido sobre las dificultades para financiar entrenamientos, viajes y equipamiento. En junio, Esteban González, director técnico nacional del seleccionado argentino de patín, aseguró a Página/12 que las becas no alcanzan para cubrir los requerimientos de un atleta de alto rendimiento.
¿Qué reciben los medallistas en Argentina?
En Argentina, conseguir una medalla de oro en los Odesur no implica un premio económico inmediato por el podio. El resultado sí puede permitir que un deportista mantenga una beca que ya obtuvo o que inicie una postulación.
De acuerdo con los montos informados por Chequeado, el ENARD entrega mensualmente determinadas becas asociadas a distintos logros internacionales. La categoría “Olímpico, Paralímpico, Mundial” contempla hasta $1.835.460 pesos argentinos, equivalentes aproximadamente a $1.145.000 chilenos; “Panamericano, Parapanamericano” alcanza un máximo de $1.023.408 argentinos, unos $639.000 chilenos.
También existen categorías de “Joven talento Olímpico” y “Joven talento Panamericano”, con montos de $436.839 y $367.092 pesos argentinos, respectivamente.
Estas becas pueden extenderse por un máximo de dos años, según las condiciones correspondientes.
El sistema chileno: premio por medalla y beca mensual
En Chile, el esquema funciona de otra manera. El Instituto Nacional de Deportes (IND) contempla tanto un pago único por conseguir el oro como la posibilidad de acceder a la Beca PRODDAR, que entrega un aporte mensual de acuerdo con el resultado deportivo.
Para los Odesur Santa Fe 2026, el IND estableció que un deportista que consiga oro individual recibe 100 UTM, equivalente actualmente a más de $7,1 millones como pago único. Si el oro corresponde a una disciplina colectiva, el premio llega a 200 UTM, monto que se distribuye entre los integrantes del equipo.
Pero ese no es el único beneficio.
Quien obtiene una medalla de oro individual también puede acceder a una Beca PRODDAR de $1.460.223 mensuales durante cuatro años, es decir, hasta el siguiente ciclo olímpico. En total, el aporte supera los $70 millones por deportista.
En el caso de la plata individual, el beneficio alcanza los $1.155.559 mensuales durante un año, mientras que el bronce juvenil contempla $911.828 mensuales por un año.
Para las disciplinas colectivas, el oro representa $911.828 mensuales durante cuatro años, mientras que la plata entrega $789.962 mensuales durante un año.
A estos beneficios se suma el Seguro de Accidentes y Asistencia en Viaje que el IND financia para los integrantes de las delegaciones oficiales chilenas. La inversión supera los $500 millones anuales, según los antecedentes publicados por BioBioChile.
Un respaldo pensado para todo el ciclo
Una de las principales diferencias entre ambos sistemas está en la duración del beneficio chileno.
La Beca PRODDAR busca entregar un ingreso mensual durante parte o la totalidad de un ciclo olímpico, de acuerdo con el resultado conseguido. Esto permite que quienes alcanzan determinados logros puedan contar con un respaldo económico mientras continúan su preparación para futuras competencias.
El reclamo de Russo puso así sobre la mesa una discusión que va más allá de los resultados deportivos: cómo los distintos países sostienen económicamente a sus atletas mientras buscan representar a sus delegaciones en el alto rendimiento.
En el caso chileno, la subsecretaria del Deporte, María Paz Ríos, destacó el funcionamiento del sistema y señaló que “es una muy buena señal para el deporte chileno, da a entender que estamos haciendo bien las cosas”.
“Las estamos haciendo bien para un piso, para un desde, y de ahí en adelante seguir construyendo para que los deportistas tengan mayor seguridad, mayor certeza, y puedan entrenar tranquilos, y así puedan llegar a las competencias y tener todos los éxitos que se han trazado”, agregó.