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Las intensas lluvias e inundaciones han elevado el riesgo de hepatitis A en el país, debido a la contaminación del agua y alimentos por aguas servidas. El médico Francisco Undurraga advierte sobre los síntomas y medidas preventivas, destacando la importancia de consumir agua segura, lavarse las manos y mantener higiene en los alimentos. Señala que la vacuna contra la hepatitis A es eficaz y previene la infección, mientras recomienda evitar alimentos contaminados y practicar una buena higiene durante la limpieza de viviendas para prevenir la propagación del virus.

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El intenso sistema frontal en distintas zonas del país no solo han provocado anegamientos y daños materiales, sino que también han elevado el riesgo de enfermedades infecciosas como la hepatitis A.

Este virus puede transmitirse con mayor facilidad cuando el agua potable y los alimentos son contaminados por aguas servidas. Esta situación ha mantenido en alerta a las autoridades sanitarias en medio de esta emergencia.

Según explicó el doctor Francisco Undurraga, médico internista de Clínica MEDS, “las lluvias intensas e inundaciones pueden contaminar el agua y los alimentos con aguas servidas, facilitando la transmisión del virus de la hepatitis A”.

“Por eso es tan importante consumir agua segura, lavarse bien las manos y mantener una adecuada higiene de los alimentos“, agregó.

El especialista añadió que “la hepatitis A se transmite por la vía fecal-oral. En situaciones de emergencia, como inundaciones, el principal riesgo es la contaminación del agua potable y de los alimentos por aguas servidas”.

“También puede transmitirse por una higiene deficiente de las manos o por contacto estrecho con una persona infectada o con objetos“, indicó.

Señales de alerta de hepatitis A

Sobre las señales de alerta, el facultativo aseguró que “los síntomas suelen aparecer entre dos y siete semanas después del contagio. Incluyen fiebre, cansancio intenso, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal y, posteriormente, color amarillo en la piel y los ojos (ictericia), orina oscura y deposiciones claras”.

Asimismo, explicó que “se debe consultar al médico si aparecen estos síntomas. Especialmente la ictericia, o si hay vómitos persistentes, compromiso importante del estado general, deshidratación o dolor abdominal intenso”.

También, precisó que la enfermedad no se manifiesta de la misma forma en todas las personas.

En los niños pequeños la hepatitis A suele ser asintomática o causar un cuadro leve, por lo que muchas veces pasa inadvertida. En cambio, en adolescentes y adultos es más frecuente que produzca síntomas importantes como ictericia, fiebre, náuseas y cansancio intenso”, afirmó.

“Aunque la mayoría se recupera por completo, el riesgo de formas graves e insuficiencia hepática aguda aumenta con la edad y en personas con enfermedad hepática previa”, precisó.

Vacunación tras sistema frontal

En cuanto a la vacunación, el médico internista de Clínica MEDS sostuvo que “la vacuna contra la hepatitis A es una herramienta muy eficaz para prevenir la infección en las personas que tienen indicación de recibirla. Comienza a generar protección aproximadamente a las dos semanas y alcanza una alta eficacia después de la primera dosis”.

En la misma línea, expresó que “si una persona ya estuvo expuesta al virus, la vacuna aún puede ser útil si se administra dentro de los 14 días posteriores a la exposición“.

En cuanto a las medidas de prevención, el doctor Undurraga aseguró que “la más efectiva es evitar ingerir agua o alimentos potencialmente contaminados“.

“Si ha estado en contacto con aguas de inundación, lávese muy bien las manos con agua y jabón antes de comer o manipular alimentos. También consuma solo agua potable o hervida, lave y cocine adecuadamente los alimentos y desinfecte las superficies que hayan estado expuestas”, enfatizó.

Finalmente, advirtió que uno de los errores más frecuentes durante la limpieza de viviendas “es limpiar sin protección adecuada, manipular objetos contaminados y luego tocarse la boca o comer sin haberse lavado las manos”.

“También es un error utilizar agua de origen dudoso para beber, cocinar o lavar alimentos o consumir alimentos que estuvieron en contacto con el agua de la inundación. Durante la limpieza es recomendable usar guantes y botas, lavarse cuidadosamente las manos con agua y jabón y desinfectar las superficies antes de volver a utilizarlas”, concluyó.