Aterrador: mujer declarada fallecida abrió los ojos momentos antes de ser embalsamada en funeraria
Timesha Beauchamp es una mujer de 20 años que hace poco fue protagonista de una historia digna de contarle a sus nietos: abrió los ojos momentos antes de ser embalsamada en una funeraria.
Esta joven de Southfield, localidad estadounidense, sufrió un accidente doméstico hace unos días, quedando sin signos vitales, por lo que su familia llamó de inmediato a los servicios de emergencia. Al llegar al lugar, estos practicaron maniobras de reanimación, los que resultaron infructuosos.
“Dado que no había ninguna indicación de un hecho ilícito, y siguiendo el procedimiento estándar, fue contactada la Oficina del Médico Forense del Condado Oakland, que confirmó el deceso y decidió la entrega del cuerpo a los familiares”, señala un comunicado del organismo, que consigna The Washington Post.
Finalmente, la familia decidió llevar el cuerpo de Timesha a la funeraria James H. Cole en donde justo antes de ser embalsamada, los funcionarios del recinto quedaron impactados al darse cuenta que en realidad estaba viva.
“Fue una pesadilla. Cuando abrieron la bolsa con el cuerpo comprobaron que estaba viva y con los ojos abiertos”, indicó Geoffrey Fieger, el abogado de la familia de la joven, que no podía creer lo ocurrido.

Timesha Beauchamp
Fieger también mencionó que inmediatamente Timesha fue trasladada al hospital, en donde permanece en estado crítico y conectada a un respirador. “Estoy conmocionada. Alguien determinó que mi hija estaba muerta y no lo estaba”, expresó la madre, Erica Lattimore, al citado medio.
Investigación
Desde el Servicio de Salud explicaron que investigarán los hechos para determinar responsables, mientras que los paramédicos que atendieron a Timesha se defienden, argumentando que actuaron de acuerdo a los protocolos.
Cabe señalar que si bien no e habitual este tipo de casos, ya ha ocurrido anteriormente. En Sudáfrica en 2018, una víctima de un accidente automovilístico fue cubierta con una sábana y llevada a una morgue, donde un oficial forense notó que la persona aún respiraba.
Mientras que a principios de ese mismo año, tres médicos certificaron la muerte de un prisionero español antes de despertar en una morgue.