Cuando se trata de estudios, nunca es tarde para emprender un nuevo camino, retomar uno que fue dejado de lado, o finalizar un proceso de décadas. Tal como lo hizo una anciana de 91 años que alcanzó su doctorado tras finalizar la tesis que comenzó hace 30 años.
La investigación realizada por Colette Bourlier la convirtió en una de las personas más longevas en conseguir este grado académico en Francia, tras completar su tesis titulada “Los trabajadores inmigrantes en Besançon en la segunda mitad del siglo XX”.
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Pero el éxito tras la demora que la condujo a ser calificada con una “alta distinción” el 15 de marzo por el jurado de la Universidad de Franche-Comté en Besaçon, se debió básicamente a la propia experiencia que la mujer adquirió como docente en programas de alfabetización para inmigrantes en la francesa ciudad, según lo consignado por ABC.
A pesar de todo, su edad, no siempre la acompañó al momento de redactar el informe que hoy la lanza a la fama. “Me llevó un poco de tiempo escribir porque me paraba a descansar de vez en cuando”, confesó la anciana.
Colette se interesó en el doctorado en 1983, pero tenía fama de ser “una muy atípica” estudiante, según la describió Serge Ormaux, uno de sus profesores. “Ella es probablemente la única persona que conocía todos los aspectos con tal detalle y que era capaz de tejer la tesis con todos ellos. Y, además respaldó sus conocimientos con análisis estadísticos”, explicó el portal Rapler.
Cabe precisar que una tesis doctoral -en Francia- se escribe en un plazo que normalmente no supera los tres años de duración.