Un estudio alertó sobre los riesgos del consumo de edulcorantes en personas menores a 60 años, debido a que impacta directamente en el desarrollo cognitivo y la salud cerebral del individuo.

La investigación se publicó en Neurology y la llevó a cabo un grupo de neurocientíficos y especialistas en nutrición que realizaron un seguimiento a más de 3 mil adultos por aproximadamente una década.

Los resultados publicados en la revista demostraron que quienes consumieron más edulcorantes presentaron un deterioro cognitivo un 62% más rápido, lo que corresponde aproximadamente a 1,6 años adicionales de envejecimiento cerebral, consigna Perfil.

Por otro lado, el grupo intermedio mostró un deterioro un 35% más rápido, equivalente a 1,3 años de envejecimiento.

Participantes del estudio

El estudio se realizó tras ajustar variables como edad, sexo, hipertensión y presencia de enfermedades cardiovasculares en los participantes que tenían edades comprendidas entre los 30 y los 60 años.

Al inicio de la investigación, los evaluaron periódicamente mediante pruebas cognitivas estandarizadas que medían memoria, atención, velocidad de procesamiento y función ejecutiva.

La investigación evaluó siete compuestos utilizados como edulcorantes y alcoholes de azúcar: aspartamo, sacarina, acesulfamo-K, eritritol, xilitol, sorbitol y tagatosa.

Estos ingredientes forman parte de productos ultraprocesados como refrescos, aguas saborizadas y postres bajos en calorías, así como de endulzantes de mesa.

Las conclusiones resaltan que quienes consumen frecuentemente edulcorantes son personas que buscan disminuir la ingesta de azúcar, en particular quienes padecen diabetes.

Detalles de la muestra total

La muestra incluyó 12.772 adultos brasileños con una edad promedio de 52 años, quienes participaron en el Estudio Longitudinal Brasileño de Salud del Adulto entre 2008 y 2019.

Al principio, los participantes completaron cuestionarios precisos sobre su dieta durante el último año, que permitieron clasificar a los individuos en tres grupos de acuerdo con la cantidad total diaria de edulcorantes consumidos.

El grupo de menor consumo promedió 20 mg al día, el de mayor consumo llegó a 191 mg diarios (equivalente a una lata de refresco light), y el sorbitol fue el más consumido, con un promedio de 64 mg al día.

Durante los ocho años, los participantes realizaron pruebas para evaluar memoria, lenguaje, fluidez verbal, memoria de trabajo, evocación de palabras y velocidad de procesamiento en tres momentos distintos.