El empleo juvenil atraviesa un escenario complejo en Chile. Más de uno de cada cinco jóvenes de entre 25 y 34 años no estudia ni trabaja, según un informe que da cuenta de las dificultades que enfrenta este grupo etario para incorporarse al mercado laboral.

Se trata del Barómetro Laboral y Previsional de agosto de 2026, elaborado por el Centro de Investigación Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo (UDD) y la Asociación de AFP.

De acuerdo con el estudio, basado también en datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la proporción de personas conocidas como “ninis” alcanzó el 21,6% durante el trimestre mayo-julio de 2026.

La cifra representa un aumento de 1,7 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y corresponde al nivel más alto registrado para este grupo etario desde comienzos de 2023.

En definitiva, actualmente más de uno de cada cinco jóvenes de entre 25 y 34 años se encuentra fuera de los estudios y del empleo.

¿Qué significa ser un “nini”?

El concepto “nini” se utiliza para referirse a las personas que ni estudian ni trabajan. En inglés, se conoce como NEET, sigla de “not in education, employment or training”.

Si bien la categoría busca identificar a quienes están fuera tanto del sistema educativo como del mercado laboral, no significa necesariamente que estas personas se encuentren alejadas de manera voluntaria de los estudios o del trabajo.

De hecho, el Barómetro establece que el 41% de los ninis de entre 25 y 34 años está desocupado. Es decir, no tienen empleo, pero realizan gestiones para encontrar uno.

Este dato permite dimensionar una de las principales dificultades que enfrenta el grupo: una parte importante de quienes no estudian ni trabajan estaría en esa situación de manera involuntaria, debido a las barreras para acceder a un puesto laboral.

La preocupante cifra de “ninis” y la falta de empleo joven

Según los expertos, esta situación se relaciona directamente con el deterioro que ha experimentado el empleo en este segmento durante el último año.

Según el mismo informe, el número de ocupados de entre 25 y 34 años disminuyó en casi 112 mil personas, mientras que la tasa de ocupación cayó desde 74,4% a 72,6%.

Con ello, el indicador quedó incluso por debajo del nivel registrado antes de la pandemia, que alcanzaba el 72,8%.

Además, la brecha de empleos que se había mantenido favorable para este grupo se agotó. De hecho, el estudio estima que actualmente faltan 3.700 puestos de trabajo para recuperar la tasa de ocupación prepandemia.

Por otra parte, la caída no solo se concrenta en este rango etario. De acuerdo con los gráficos de Barómetro, el empleo entre las personas de 18 a 34 años cayó un 4,7% en doce meses.

Esto equivale a cerca de 135 mil jóvenes ocupados menos que un año atrás.

La disminución afecta tanto al empleo formal como al informal, aunque los puestos formales explican la mayor parte de la caída. De los cerca de 135 mil empleos perdidos, unos 85.600 correspondieron a trabajos formales, equivalentes al 63% del total.

El escenario se da en medio de un mercado laboral chileno que también presenta señales de debilidad a nivel general.

Según informó el INE, la tasa de desocupación nacional llegó al 9,5% durante el trimestre mayo-julio de 2026, con un aumento de 0,8 puntos porcentuales en doce meses.

En el mismo período, el número de personas ocupadas cayó un 0,2%, mientras que los desocupados aumentaron un 10,4%.