Sigrid Alegría habló sobre el importante cambio que experimentó en su vida luego de recibir un diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA).
La actriz abordó el tema durante su participación en el pódcast Más de ti, donde explicó que conocer su diagnóstico le permitió comprender distintas situaciones que había enfrentado durante años.
“Fue un alivio, fue entender por qué pasa esto. Por ejemplo, ahora mismo, para explicarme, necesito verme hacia adentro y me cuesta mucho hablar. Sé que lo tengo que hacer, sé que funciona así”, expresó.
En ese sentido, explicó que existen momentos en los que necesita evitar el contacto visual para ordenar sus pensamientos.
“Pero cuando quiero concentrarme y decir lo que quiero decir, necesito quitarte la mirada, que mucha gente lo siente como un desprecio”, indicó.
Asimismo, detalló otras situaciones que ahora logra comprender de mejor manera. “Necesito mis tiempos o mi cuerpo de repente tiembla porque sí, no es que haya pasado algo raro, sino que escuché algo, hay un ruido”, contó.
Sigrid Alegría recordó los diagnósticos que recibió antes de conocer que tenía TEA
La intérprete también recordó que, antes de descubrir que estaba dentro del espectro autista, tanto ella como sus hijos recibieron distintos diagnósticos.
“Cuando lo descubrí fue muy bonito porque nos habían diagnosticado a mí y a mis hijos, que también lo son, muchas cosas: depresión crónica, esquizofrenia, histeria, eran puras cosas negativas”, señaló.
A partir de aquello, Alegría manifestó que comenzó a observar su realidad desde una perspectiva diferente.
“Siento que el autismo no es algo negativo, es algo con lo que tienes que aprender a vivir. Tenemos, los cuatro (ella y sus tres hijos), las herramientas suficientes para ser una adulta independiente y mis hijos estoy segura de que también”, afirmó.
Su vida social y la importancia de la rutina
Durante la conversación, Sigrid Alegría también explicó que prefiere mantener una vida tranquila y que encuentra comodidad en sus rutinas cotidianas.
“Me dicen que soy de pocos amigos, pero me llevo muy bien con mis compañeros de trabajo. Voy del trabajo a mi casa, de la casa al trabajo. No paso al bar después de la pega. Me gusta mucho estar en mi casa”, relató.
Finalmente, aseguró que disfruta los encuentros sociales cuando ocurren, aunque no siente la necesidad de mantener una agenda constantemente activa.
“Tengo poca vida social, pero cuando la tengo, es exquisito y lo paso bien, pero no soy tan conversadora o callejera. Me dicen que nunca estoy, que fueron a tal lado y me lo perdí, y sí. Descanso mucho en la rutina”, cerró.