Lo que vivió Roberto Cox en la frontera entre Bosnia y Croacia, debe ser por lejos uno de los momento más tensos de su vida. Fue cuando llegó a este punto, que la policía lo hizo bajar de un bus para someterlo a un control.
Claro que todo se volvió complejo para él, cuando descubrió que era al único que estaban controlando de todos los pasajeros.
El periodista de Canal 13 utilizó su cuenta de Twitter para relatar todo lo que había pasado, justo después de terminar su trabajo por el Mundial de Rusia 2018.
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“Tras visitar Sarajevo (Bosnia) tomé el bus con destino a Split (costa de Croacia). Era un viaje nocturno en un asiento pequeño y muy incómodo, atormentado por la horrible música de incomprensible idioma que el chófer jamás apagó en todo el viaje”, partió comentando el reportero.
Fue en la frontera que un policía lo hizo descender del vehículo junto a su maleta. Si bien Roberto hizo todo sin cuestionamientos, cuando recordó que tenía medio kilo de yerba mate en su bolso, se dio cuenta que podía involucrarse en un problema.
“Pensé que podrían confundir dicha planta con marihuana y por un instante me imaginé compartiendo celda con delincuentes croatas. A paso firme y sin demostrar temor fui al encuentro de mi valija”, agregó en su red social.
Pese a que mencionó que era periodista y que venía de un trabajo por el mundial en Zagreb, el frasco de yerba hizo que todo se pusiera aún más tenso: “‘¿Qué es esto?’, me preguntó. Incrédulo lo abrió, olfateó, tocó, volvió a oler y repreguntó. A lo cual dije ‘Is like a traditional tea in Argentina’ (Es como un té tradicional en Argentina)”.
Cuando pensó que ya debía empezar a llamar al consulado chileno, vino el “milagro”. Uno de los policías halló una polera que le causó curiosidad: “Encontró mi camiseta de la UC impecablemente doblada. La agarró y estiró frente a todos. Yo, con una extraña mezcla de orgullo y nerviosismo y con el afán de parecer simpático, le dije ‘it’s my Chilean football team’ (Es mi equipo de fútbol chileno). Los 3 segundos de silencio que siguieron parecieron eternos”.
Tras decir esto, vino una inesperada respuesta: “‘Yes I know. It’s Universidad Católica’ (Sí, lo sé. Es Universidad Católica) (…) tras intentar demostrar su conocimiento de fútbol chileno se despidió con un gentil ‘have a good time’ (Pásalo bien)”. Luego, este hombre le pidió que ordenara todo y que regresara a su bus, sin mayor problema.
Para concluir está increíble anécdota, Roberto terminó su historia diciendo que “el nerviosismo y tensión de la situación valieron la pena. Así que ya saben… vayan donde vayan, no olviden llevar siempre la Franja a todos lados. Uno nunca sabe. #LosCruzados”.