Michelle Carvalho reveló insólita petición que involucra a ella y sus gatos: “Ya están avisados”
Fue hace un poco más de ocho años que Michelle Carvalho realizó una particular compra: tres ánforas que convierten las cenizas en una planta, flor o árbol.
Si bien en ese entonces no planeó al detalle el propósito de su adquisición, hoy cada una de las urnas tiene un nombre.
Fue en su cuenta de Instagram en donde la brasileña compartió un video relatando la historia de la llegada de las urnas biodegradables, para demostrar con humor su nivel de “compras compulsivas”.
“Vi un comercial en el que tú podías comprar tu ánfora, para poner tus cenizas cuando murieras y te transformes en una plantita. Yo compré tres, una para mí y otra para mis dos gatos”, dijo entre risas, revelando que las tiene guardadas en una bodega.
En conversación con Página 7, explicó que cuando adoptó a Mika, de 5 años, y Milo, de ocho meses, esta adquisición cobró más valor. “Recuerdo que las importé de España. En ese momento, me costaron 50 mil pesos cada una”, comentó.
“Compré para testeo, para guardarlas o regalarlas, por curiosidad… porque me gustó el concepto, la historia, de poder elegir una semilla. Pero hoy, que tengo dos gatos, obviamente para mí y ellos”, comentó.
En esa línea, aseguró que sus cercanos “ya están avisados” que deben usarlas tras su muerte, aunque reconoce que “les quedan muchos años todavía por delante”.
Fiel a su estilo, en el video que compartió en la red social que supera los 1,6 millones de seguidores, bromeó pidiendo que entierren su árbol en el río Mapocho junto a una estatua, mensaje que llenó de carcajadas virtuales la caja de comentarios.
¿Cómo funcionan las urnas biodegradables que compró Michelle Carvalho?
Una ánfora (o urna) biodegradable es un contenedor ecológico para cenizas de cremación. Está hecho de materiales naturales como turba, celulosa, arena y cáscara de coco. Su propósito es integrarse completamente con la naturaleza sin dejar residuos tóxicos.
En tanto, existen dos tipos de ánforas: las hechas para la tierra (como las de Michelle), en las que se planta un árbol o semilla junto con las cenizas. A medida que el ánfora se descompone, las cenizas fertilizan la tierra para que crezca nueva vida. Y las para el agua, que se disuelven rápidamente al ser sumergidas en el mar o un río.