A dos años de la muerte de su hijo Pedro, Mariana Derderian compartió una de las confesiones más íntimas que ha realizado desde la tragedia que cambió su vida. La actriz reveló que, pese al paso del tiempo, aún espera poder reencontrarse con él en un sueño.

Derderian contó que, tras el fallecimiento de Pedro en el incendio que afectó su casa el 8 de mayo de 2024, atravesó largos periodos de insomnio. Aunque su equipo médico le recomendó tomar medicamentos para dormir, ella se resistía.

Su decisión tenía un motivo especial: quería conectar con sus emociones y soñarlo. “Uno alberga una pizca de esperanza al principio, de que esto no haya ocurrido, como en un mundo de fantasía. Hay que aprender a vivir con ese mundo nuevo”, reflexionó en entrevista con The Clinic.

Con el paso de los meses, ese anhelo siguió intacto. Incluso escuchó cómo otros integrantes de su familia sí habían podido encontrarse con Pedro mientras dormían.

Consultada sobre esa experiencia, confesó: “Qué heavy que somos tan parecidas todas las dolientes. A mí me pasó exactamente eso. No quería tomar las pastillas porque quería soñar con él. Pero al final tenía que hacerlo, porque si no me iba a enfermar”.

Aun así, la esperanza sigue presente. “Qué ganas de que hoy sí. Uno hasta trata de empujar el sueño, de manipularlo, de imaginar lo que quiere soñar, pero no puedo“, expresó.

La actriz también ha intentado encontrar una explicación. “Quizás es un mecanismo de defensa. Hoy trato de tomármelo de buena manera. Pienso que tal vez todavía no estoy en la etapa del duelo en la que pueda sostener algo así”, añadió Mariana.

Mariana Derderian y la importancia de hablar sobre la muerte

La actriz aseguró que antes del accidente jamás se habría imaginado participando en conversaciones sobre el duelo. Sin embargo, su experiencia le hizo cambiar de perspectiva.

En la conversación, destacó que en Chile mueren cerca de 300 personas al día. “Hay 300 familias sufriendo. Hay 300 grupos de personas sin entender nada, sin poder creerlo”, comentó.

También reconoció que compartir experiencias puede ayudar a quienes atraviesan situaciones similares: “Yo creo que lo único que puedo hacer a partir de esto es crecer, compartir y aprender de los que están más adelante, de los que saben más que yo y son maestros”.

En esa misma línea, agregó: “Si tengo algo que pueda compartir con otras personas, me interesa hacerlo. Creo que nos vamos acompañando. Tratamos simplemente de que el otro no se sienta solo y de nosotros no sentirnos solos también”.

Respecto a la necesidad de abordar el tema de la muerte, fue enfática: “Hablar de la muerte es algo que a mí nunca se me hubiese ocurrido hasta después del accidente, pero me parece profundamente necesario, me parece importante, que se debería enseñar en los colegios y naturalizar”.

Y profundizó: “No eres capaz de vislumbrar lo que es perder a un ser querido y cómo te cambia la vida y cómo te cambia la percepción de todo. Y me parece tan importante poner el tema encima de la mesa, me parece tan importante valorar la vida a través de la muerte”.

Los rituales con los que mantiene vivo el recuerdo de Pedro

Mariana también recordó a Pedro, quien tenía seis años y había sido diagnosticado con trastorno del espectro autista. Contó que tenía una especial fascinación por la música y disfrutaba de artistas como Los Beatles, Manuel García, Daft Punk y Gorillaz.

Junto a su hija Leticia, la actriz ha construido pequeños rituales para mantener vivo su recuerdo. “Con mi hija siempre hay una invitación a agradecer lo que sí existió y más, más por sobre lamentar lo que no fue. Es lo que sí fue. Lo vamos a agradecer y lo vamos a celebrar. Y podría no haber existido nunca. Todas las noches decimos buenas noches en voz alta y cantamos canciones que le encantaban”, dijo.

También explicó que hoy busca dedicar la mayor cantidad de tiempo posible a Leticia. “Para mí, el tiempo es el nuevo dinero, es la nueva riqueza y quiero compartir la mayor cantidad del tiempo con ella”, reflexionó.

La actriz aseguró que incluso ha pensado en aprender piano, convencida de que a Pedro le habría gustado. “No sé si es absurdo decir esto, pero quiero que viva a través de mí”, contó y agregó que siente su presencia en los pequeños momentos de la vida cotidiana.

“Si yo canto, él canta en mi cabeza y si yo pierdo algo, le digo ‘ya po’ Pedro, ayúdame a encontrarlo’. Le digo buenos días antes de abrir los ojos, buenas noches también. Y te extraño, te extraño, te extraño. Gracias por haber estado conmigo, yo creo que agradecer es lo que nos queda”.

Finalmente, Mariana confesó cuál es el deseo que aún conserva desde que perdió a su hijo. “Me gusta imaginar que va a llegar el día en que yo pueda soñar con él. Me gusta imaginar que va a ser cómo tener una cita cada noche. Encontrarnos. Sería la mejor cita que pudiese llegar a tener, es el hombre de mi vida”, cerró.