Tras su detención por las amenazas que realizó contra el Presidente José Antonio Kast y el ministro Jorge Quiroz a través de redes sociales, Johnny Lagos quedó con medidas cautelares de arraigo nacional y firma quincenal en una comisaría de San Pedro de la Paz, en la Región del Biobío.
Durante la audiencia de formalización, el tribunal descartó la prisión preventiva y el arresto domiciliario, por lo que determinó que el imputado cumpliera con arraigo nacional, firma periódica y una prohibición de acercarse a las autoridades mencionadas.
Johnny Lagos aseguró que perdió curso tras polémica
En las últimas horas, Lagos dio a conocer una situación que calificó como un perjuicio tras la repercusión pública que tuvo su caso. Según afirmó, fue desvinculado de un curso de peluquería que realizaba con el objetivo de aprender un oficio.
“Venía al curso de peluquería que estoy haciendo, aquí en un CFT (Centro de formación técnica) y me entero que me acaban de desvincular del curso por todo el revuelo que tuvo el video; fue muy mediático”, señaló el hombre de 30 años.
Además, cuestionó la decisión con un mensaje publicado en sus redes sociales: “Gracias, fomento productivo. Gracias, alcalde, por quitarme las alas. Todo por un video de sátira y de humor”, expresó con ironía.
Sus declaraciones generaron diversas reacciones entre usuarios de redes sociales, quienes comentaron el reclamo realizado por Lagos luego de conocerse su situación.
Detenido por amenazas a Kast aseguró que su teléfono quedó intervenido
En la misma publicación, Johnny Lagos aclaró que corta el pelo desde los 15 años. “Hace 3 años comencé a cortar de manera más profesional y tomé este curso ahora para perfeccionarme aún más. Aprendí bastante, pero quería seguir aprendiendo“, expresó.
Y aprovechó de pasar el dato a sus seguidores: “Corto en mi casa a $7.000 y a domicilio en San Pedro, desde los $10.000 para el que quiera agendar”.
Eso sí, también compartió una actualización sobre su situación tras quedar en libertad: “Mi iphone está intervenido, incautado y en investigación. Les agradecería no hablarme por WhatsApp, ya que están viendo todo y en tiempo real, lo que hablo y con quiénes hablo”.
“Perdí toda mi privacidad, verán todas mis redes. Cuídense y no dejemos que el fascismo nos amedrente”, cerró.