Exdiputada Mónica Arce mostró cambio físico con dura reflexión: recordó críticas en política
La exdiputada Mónica Arce sorprendió en redes sociales al publicar dos imágenes en bikini, compartiendo una sentida reflexión con sus seguidores.
Quien fuera parte de la Cámara tras ser elegida en 2021 por el distrito 12 —como independiente dentro de un cupo del Partido Humanista— aprovechó la instancia para recordar los cuestionamientos que enfrentó en el Congreso, varios de ellos centrados en su imagen y apariencia.
“Tuvieron que pasar 23 años para que me atreviera a usar traje de baño nuevamente. Y es que dudaba y me hacían dudar tanto de mi apariencia, que odié inmensamente, y por muchos años, lo que veía frente al espejo”, partió señalando en el escrito.
A renglón seguido, expresó que “con la exposición del parlamento en estos últimos cuatro años, las cosas empeoraron. Cuando no les gustaban mis votaciones e intervenciones, no me criticaban por mis ideas, ni mi desempeño político, sino que usaban mi apariencia física para insultarme. Lo hicieron, incluso, luego de haber dado a luz recién a mi último hijo”.
“Lo hicieron extraños escondidos en perfiles falsos, algunos fanáticos políticos, y lo que me dolió más, algunos de mis propios compañeros de trabajo”, agregó.

Exdiputada Mónica Arce y reflexión tras cambio físico
En la misma publicación, Mónica Arce abordó la serie de criticas que ha recibido ahora tras timar la decisión de cuidar su cuerpo y salud.
“Cuando decidí comenzar a cuidar y mejorar mi salud y mi cuerpo, entonces me acusaron de superficial y vanidosa. Cuestionaron el uso de mi dinero en mi apariencia y en cómo me comenzaba a vestir. Me decían que había olvidado mi propósito político y que había abandonado el servicio público”, contó.

“Entonces entendí que mi cuerpo no era el problema, entendí que el odio en política, sobre todo en las redes sociales, es irracional, gratuito y por supuesto, injusto”, explicó.
La exdiputada precisó que hoy en día al fin se siente libre “de opiniones mal intencionadas y destructivas. Porque a pesar de que las cicatrices de cuatro embarazos y considerables bajadas de peso adornan mi piel, contando mi Historia, hoy me siento Linda”.
Finalmente, destacó a sus 40 años, “me siento orgullosísima de mi proceso y de lo logrado: profesional, física y por sobre todo espiritualmente, porque lo más visible para la mayoría, fue mi cambio físico, pero los más cercanos fueron testigos de que el mayor cambio se forjó en mi alma”, cerró.