El mensaje de Benjamín Vicuña por el Día del Padre: “Un oficio silencioso y por momentos doloroso”
Este domingo se celebra el Día del Padre y Benjamín Vicuña aprovechó para compartir una íntima y potente reflexión sobre lo que significan sus dos décadas en este rol.
A través de su Instagram, el actor nacional abrió su corazón para festejar estos 20 años de ser papá, una experiencia que, según sus propias palabras, “seguramente cambió mi vida para siempre”.
En su dedicatoria, Vicuña describió este vínculo como “este amor que irrumpe con la fuerza de un volcán. Este amor que no se puede explicar ni menos acotar”.
“El amor por los hijos es seguramente el amor más grande que existe, nuestro punto débil y nuestro cable a tierra. Este amor que te hace llorar y reír al mismo tiempo”, expresó.

El emotivo mensaje de Benjamín Vicuña en el Día del Padre
Más allá del lado emocional, el actor también se dio el espacio para analizar los miedos cotidianos y esos momentos divertidos que todos los papás viven
“El amor por la vida, el miedo a partir antes de tiempo, el aprender enseñando, el descubrimiento de la paciencia más grande, el instinto protector, las ganas de guardar momentos para siempre que sabemos que no volverán y nosotros como estúpidos diciéndoles ‘se quedan quietos para una foto, porfavorrrrrr’“, contó con humor.
De igual manera, definió la paternidad como “el arte de ser padres, este oficio que se aprende de golpe o a los golpes, que nace o se hace, instinto o conciencia”. Un camino que calificó como “silencioso y por momentos doloroso”, pero que al final del día vale completamente la pena.
Para cerrar su post, el chileno dejó en claro que, aunque el tiempo pasa volando y los niños van dejando la infancia atrás, el sentimiento principal se mantiene intacto.
“Los hijos crecen, el amor muta, evoluciona, se transforma. Pero sigue siendo el motor de nuestras vidas”, remató con gratitud. “Gracias vida por darme la oportunidad de ser padre de 6 hijos hermosos, gracias por sentir este volcán en mi pecho, lleno de orgullo y ternura. Gracias, Dios”, concluyó.