El gran ‘equipaje’ que Arenita se llevó a Europa con malas experiencias vividas en Chile
El pasado 4 de septiembre, Natalia Rodríguez dejó nuestro país para radicarse en Europa junto a su novio danés, Jens Bach, con quien ya lleva años de relación.
En su cuenta de Instagram ha compartido varias postales con sus seguidores, sin embargo, una de sus últimas publicaciones llamó la atención por lo sincero de sus palabras.
[lee-tambien]https://www.pagina7.cl/notas/redes-sociales/2018/10/26/la-enamorada-dedicatoria-de-cristian-sanchez-a-diana-que-saco-suspiros-en-su-instagram.shtml[/lee-tambien]
“Me traje un gran equipaje conmigo, pero no me refiero a ropa, ni zapatos, ni carteras, de eso solo pude traer 2 para las 4 estaciones del año. Me traje un gran equipaje de sueños, penas, alegrías, lágrimas y risas, de paradigmas estéticos y superficiales radicados de la idiosincrasia de mi país natal“, comenzó diciendo.
Luego agregó lo siguiente: “Traje también conmigo ilusiones como también decepciones, me traje desconfianza hacia la humanidad. Personas que en algún minuto de mi vida me robaron, me mintieron, me utilizaron y me hicieron desconfiar del mundo entero, amigos y familia que me abandonaron y exparejas que me engañaron“.
Pero la exreina de los pokemones explicó que, aunque todo eso pasó en Chile, igual se lo llevó de alguna manera. “En el norte del mundo en uno de los países más felices, con este equipaje me siento en ocasiones muy infeliz. No puedo soltar este equipaje…es lo que soy o mejor dicho es lo que hay, lo que viví o lo que hoy me define, es mi historia”.

Natalia Rodríguez | Instagram
Pero eso no es todo, ya que además Natalia reconoció que tiene miedo a equivocarse y al fracaso. “También guardé en el equipaje mucha ignorancia, bombardeando mi cerebro toda mi vida en ‘TV’ o quizá trabajar en algo rutinario que absorbía todo mi tiempo y energía y en verdad odiaba. También ahogando mis horas en la televisión, viendo memes para que mi mente pensara en otra cosa, apaciguando la soledad en fiestas que al día siguiente me hacían sentir más vacía”.
Rodríguez se sinceró y reconoció que no todo lo que brilla es oro y que no es valiente ni la gran mujer que le dicen, simplemente es ella. “Solo soy una sobreviviente que a pesar de todo trata de estar en pie el día a día, ser mejor persona y cumplir mi sueño: ser libre de ese pesado equipaje, y poder entregar todo el cariño que tengo sin miedo a ser dañada, fallar o equivocarme”.
“También me traje el cuero de chancho que me enseñó mi papá, para aguantar, aprender y no desertar frente a los desafíos nuevos. Y el ‘ten paciencia de mi abuela’ que siempre me decía cuando era niña. Por último me traje a un hombre increíble, un hombre bueno, ‘mi compañero’ que a pesar de saber lo que llevo en mi equipaje él ve mi corazón y me ama por eso; por él y su hermosa familia y amigos vale la pena el esfuerzo de este gran desafío. Tengo en mi equipaje las ganas por milésima vez de partir de cero nuevamente”, finalizó.