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La reconocida periodista Chriss Mc Millan ha revelado un difícil momento familiar y de salud en los últimos siete meses, perdiendo la movilidad de brazos y piernas. Tras tres intervenciones en la columna vertebral, enfrenta un constante dolor y adaptación a una vida limitada. Un accidente de tráfico empeoró su condición, pero se aferra al amor de sus hijos para mantenerse positiva. Con esperanza en procedimientos médicos que puedan aliviar su sufrimiento, Mc Millan comparte su lucha entre el purgatorio y el infierno, buscando una solución para evitar futuras cirugías invasivas.
Chriss Mc Millan evidenció un duro momento familiar y de salud que atraviesa desde los últimos siete meses.
Mediante sus redes sociales, comunicó que ha perdido la movilidad de brazos y piernas. “No he podido levantarme, he tenido que usar bastón, silla de ruedas”, partió señalando la profesional.
“Nunca viví una prueba tan difícil como esta. Siete meses que nuestra vida familiar ha tenido que adaptarse a una mamá y esposa que no se puede mover. Yo he tenido que adaptarme a una vida llena de dolor”, agregó.
Según explicó en un video, “esta fue la tercera intervención en la columna vertebral en siete meses. ¿Cómo mantener el ánimo, el positivismo, la fuerza, la confianza? No voy a mentir, desde hace un mes perdí todas las que yo tenía, pero mi regalo divino, mis hijos, han compartido con amor e inocencia la de ellos”.
Como si fuera poco, contó que el pasado 19 de enero, “mi mamá iba manejando y nos choca un bus oruga. Y la hernia se había abierto, la lumbar, y yo no podía mover ninguna de las dos piernas”.
Chriss Mc Millan y duro presente
En otra publicación, detalló cómo han sido sus últimos meses, precisando que he “deambulado entre el purgatorio y el infierno. Por primera vez en mi vida sufro de dolores intensos e insoportables 24/7, mi cuerpo y mi mente nunca descansan, sumado a los fármacos extra fuertes que me habían estado dando, me la pasaba viajando entre Venus y Marte”.
“Lo cuento así, pero ha sido horrible, meses de angustia y ansiedad, sin tener claridad de cuál sería el próximo paso, cuándo terminará de una vez todo esto, qué solución tiene si es que la hay, porque lo único que deseo es volver a mi vida normal. Ser yo, conectada con mi familia, con mi mundo y conmigo misma”.
La periodista contó hace una semana que “junto a mi querido neurocirujano acordamos hacer dos procedimientos con anestesia en pabellón y que tienen el plus de que, si ponen fin a mis dolores en 3 días, quiere decir que el diagnóstico estaba acertado”.
“Y puede ser que no vaya a necesitar otra neurocirugía grande e invasiva como la que tuve”, cerró.