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La influencer Naya Fácil enfrenta momentos complejos tras una polémica por una rifa, generando críticas en redes. Decidió abordar el tema públicamente, reconociendo errores y anunciando devolución del dinero y un auto cero kilómetro. A pesar de asumir los costos, el desgaste emocional ha sido intenso, afectando su entorno personal y laboral. Pese a medidas tomadas, Naya reconoce dificultad para complacer a todos y se muestra afectada por los comentarios negativos.
Un momento complejo, tanto en lo personal como en lo emocional, atraviesa por estos días la influencer Naya Fácil.
Lo anterior, luego de la fuerte polémica que se generó en torno a una rifa que organizó y que terminó desatando una ola de críticas en redes sociales.
El episodio no solo provocó cuestionamientos públicos sobre la iniciativa, sino que también abrió un escenario de desgaste psicológico para la creadora de contenido.
Por lo mismo decidió enfrentar la situación de manera directa y transparente ante sus seguidores.
A través de sus plataformas digitales, Naya abordó el tema sin esquivar responsabilidades y reconoció errores en el proceso.
“Les juro que trato de ser fuerte con las redes sociales, pero esta cosa que pasó con la rifa me tiene agotada”, expresó visiblemente afectada.
Según relató, ha debido enfrentar semanas marcadas por reuniones permanentes, decisiones difíciles y un ambiente de alta tensión tanto en lo laboral como en su círculo más cercano.
En ese contexto, Naya Fácil explicó la solución concreta que decidió implementar tras reunirse con su equipo de trabajo.
La influencer anunció la devolución íntegra del dinero a todas las personas que se sintieron afectadas, junto con una compensación adicional que incluye un auto cero kilómetro.
“Se va a hacer la devolución… además de agregar un auto cero kilómetro”, afirmó, asumiendo que se trató de un error y que ella absorberá completamente el costo económico de la medida, aun cuando esto represente una pérdida significativa.
El desahogo de Naya Fácil: “Es agotador mentalmente”
La creadora de contenido también detalló que, pese a no buscar culpables, le ha correspondido asumir todos los gastos derivados del proceso.
“Soy el rostro visible que recibe todo el hate”, comentó, de acuerdo a T13, explicando que debió pagar a su equipo, cubrir el IVA correspondiente y responder directamente a cada persona afectada.
Según indicó, el proceso de devolución debería concretarse en un plazo menor a 20 días, instrucción que ya entregó formalmente a su equipo de trabajo.
Sin embargo, el mayor golpe no ha sido financiero, sino emocional. “Es agotador mentalmente”, reconoció Naya, asegurando que los comentarios negativos la han afectado profundamente.
Incluso, la tensión se trasladó a su entorno familiar y laboral. “Dentro del equipo está todo tenso, me da mucha pena”, confesó.
Pese a las medidas adoptadas, admitió que no todos quedaron conformes. “A toda la gente no se le puede dar en el gusto”, reflexionó, cerrando con una frase que resume su sentir actual: “No sé qué más hacer para complacer a la gente”.