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Dos transfusiones y una pata amputada: la historia de Pretzel, la perrita rescata de un estanque

Los médicos detectaron que su PCV era de apenas 10%. El cuál reveló el nivel de anemia que padecía el animal. Además, tenía niveles bajos de proteína y la tibia derecha fracturada.
Captura de Infobae

Una perrita fue rescatada desde un estanque en Cleveland, Texas, Estados Unidos. Su condición era tan compleja, que recibió dos transfusiones de sangre y debió someterse a la amputación de una pata para sobrevivir. Ahora su historia se viralizó.

Todo comenzó cuando la organización This Is Houston Rescue recibió el pedido de ayuda de una mujer a las 19.30 de un sábado. Dos horas después, la cachorra ingresó a una guardia veterinaria. Allí recibió el nombre de Pretzel y comenzó un tratamiento de urgencia que definió las primeras horas de su recuperación, consignó Infobae.

Análisis médico tras el rescate de Pretzel

Los médicos detectaron que su volumen de células empaquetadas (PCV) era de apenas 10%. Este reveló el nivel de anemia que padecía, además de sus bajos niveles de proteína y la tibia derecha fracturada.

El organismo abonó 10.000 USD (cerca de 10 millones de pesos) para que la cachorra recibiera atención médica de urgencia. Pretzel necesitó una transfusión de sangre y medicamentos para mantener su presión arterial.

Debajo de su pelaje, había poca masa muscular. Debido a esto, el equipo veterinario inició alimentación progresiva y limpió durante una hora y media sus lesiones.

Un procedimiento duro, pero necesario para salvar a la perrita

La complicación más grave fue en una de sus piernas; la tibia estaba quebrada. Por medio de estudios, descartaron daños en la pelvis y confirmaron que las caderas se encontraban en perfecto estado.

Conservar la pata implicaba un tratamiento largo y con muchos riesgos, por lo que los especialistas analizaron la posibilidad de reconstruirla. El procedimiento exigía una limpieza profunda de la zona y la colocación de un fijador externo para estabilizar el hueso.

La fractura presentaba indicios de que se había producido varios días antes del rescate. Nadie pudo determinar cuánto tiempo permaneció ella en el estanque y todo lo que vivió hasta llegar a recibir ayuda.

El principal obstáculo era la contaminación de la herida. La infección activa podría dificultar cada etapa del tratamiento y no garantizaba que la extremidad pudiera conservarse.

Tras llevarla a un segundo hospital para obtener otra evaluación, la organización decidió que la amputación era la mejor opción para controlar la infección y permitir una recuperación rápida.

“Intentar salvar su pierna significaría un reposo prolongado, varios procedimientos y la posibilidad de que, después de todo eso, termináramos cortándola de todos modos”, explicaron.

Estado actual de Pretzel

Antes de la operación, el PCV de la perrita cayó de 18% a 15%. Consideraron que necesitaba una segunda transfusión para llegar a la cirugía en un mejor estado. Para entonces, ya comía por sus propios medios.

“Su cirugía salió bien. Ahora es momento de descansar, sanar y comenzar su nueva vida con tres patas”, informaron desde el rescate.

Pretzel fue trasladada a un hogar temporal, donde está bajo seguimiento clínico mientras se adapta a vivir con una extremidad menos.