La noche de este domingo, Cony Capelli regresó en gloria y majestad a la competencia de Fiebre de Baile, con el objetivo de cerrar un ciclo que había quedado inconcluso tras su polémico paso por la primera temporada.
Cabe recordar que, en esa edición, la bailarina logró posicionarse como finalista e incluso era una de las grandes favoritas para quedarse con el triunfo.
Sin embargo, decidió renunciar justo antes de la gran final, argumentando motivos de salud mental.
El regreso en gloria y majestad de Cony Capelli
Ahora, Capelli volvió con todo y se integró a esta nueva etapa del programa con una mirada distinta, enfocada principalmente en su pasión por el baile más que en la competencia.
Así lo dejó claro tanto en pantalla como en sus redes sociales, donde aseguró: “No vine a ganar, vine a bailar”, dando a entender que su regreso es más bien un desafío personal, más que a una revancha competitiva.
Además, tras su primera presentación, la bailarina conversó con los medios apostados en el set y profundizó sobre la trastienda de su llegada y las expectativas que tiene para este nuevo ciclo.
“Esta vez, si me voy, va a ser por la puerta ancha. Me iré si el jurado así lo quiere. Y si me preguntan si me arrepiento de mi renuncia la vez pasada, para nada. Siento que tenía que ser, es lo que me hizo mejor en ese minuto”, afirmó.
Además, también se sinceró respecto a las dudas que tuvo antes de aceptar la propuesta de regresar, revelando que las negociaciones económicas fueron un punto clave.
“Al principio no habíamos llegado a acuerdos monetarios, entonces mi respuesta era que no, porque las lucas eran algo primordial”, explicó con franqueza.
“Uno no está aquí porque quiere ser bailarín profesional, está aquí porque es un trabajo”, agregó.
Finalmente, contó que lograron llegar a un acuerdo y valoró la oportunidad de volver al espacio.
“Estoy volviendo al training, estoy contenta y feliz de que me den la oportunidad. Trabajo es trabajo”, cerró, entusiasmada por esta nueva etapa.