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Benjamín Vicuña conmueve al recordar el cumpleaños número 20 de su fallecida hija Blanca, fruto de su matrimonio con Pampita, quien murió a los seis años por una neumonía hemorrágica en 2012. El actor compartió una emotiva publicación con fotografía y video de la niña, expresando su amor eterno y la difícil despedida. Vicuña describe el dolor de su partida, su nacimiento en un día especial y su reconfortante creencia de que Blanca está bien en el más allá. Un homenaje íntimo y conmovedor a su “niña eterna” que sigue vivo en su corazón.
Como cada 15 de mayo, Benjamín Vicuña dedicó un emotivo saludo de cumpleaños a su fallecida hija Blanca, quien habría cumplido 20 años.
Recordemos que la pequeña, fruto del extinto matrimonio entre el actor y Pampita, falleció el 8 de septiembre de 2012 cuando solo tenía seis años.
La niña perdió la vida después de estar hospitalizada durante nueve días producto de una neumonía hemorrágica.
En ese contexto, el intérprete siempre recuerda con especiales palabras a Blanca. Y esta vez no fue la excepción, al compartir una fotografía y un video de su hija con un emotivo escrito.
Benjamín Vicuña y emotivo mensaje de cumpleaños a su hija Blanca
“Por ti me disfracé de padre la primera vez, fui testigo y espía del más allá en el más acá, dormí en tus sueños, despertando los míos. Conocí el amor más grande que nadie pudo robar, ni siquiera la distancia o la muerte”, parte señalando Vicuña en el emocionante texto.
En esa misma línea, expresa lo difícil que ha sido la partida de Blanca. “Escribí cartas de amor, te escribí un libro, te escribí una despedida, escribí en la arena tu nombre y el mar lo borró. No olvido tu nacimiento, hoy 15 de mayo, al igual que el cumpleaños de mi madre”.
“Naciste bonita, me acuerdo de ese día exacto: la cordillera brillaba y su blancura parecía la sonrisa más linda. Hoy te escribo desde el futuro, de lo que quedó, de los que quedamos y por eso vivo”, agregó.
“Hoy es imposible no pensar en cómo serías de 20 años, cómo serían los días, cómo sería tu pelo y tu cara. Seguramente serías la misma que conocí: dulce, graciosa, tierna, fresca, tímida, mirando de costado, mirando a los ojos, regalando frases llenas de amor, regalando sonrisas como la cordillera en tu nacimiento”.
Finalmente, Vicuña evidenció: “hoy vuelvo a escribir porque ya lloré, morí, renací y volví a escribir tu nombre en la arena, pero esta vez el mar no lo borró, esta vez el mar me trajo un secreto y es que estás bien. Hoy duermo tranquilo a tu lado, mi niña eterna”.