Amaya Forch evidenció la exigencia de su nuevo personaje: tendrá que cambiar de look
En una historia de Instagram, mientras se miraba al espejo y mostraba mechón por mechón, Amaya Forch soltó la frase que sorprendió a sus seguidores: “Ya me estoy preparando para mi próximo personaje”.
No hablaba de vestuario ni de guion, sino de algo mucho más personal: su propio pelo.
La actriz y cantante nacional, de 54 años, reveló que está dejando crecer sus canas de forma natural porque así lo exige un papel que interpretará próximamente, según relató en una publicación difundida por Meganoticias.
Este nuevo rol será para “una película que voy a filmar en noviembre, donde me tengo que dejar las canas”, comentó Forch en el video, según consignó el citado medio.
Además, contó que el rodaje comenzará en los próximos meses y que le pidieron abandonar por un tiempo su rutina habitual de teñido.

Amaya Forch y su cambio de look para próximo personaje: “Me estoy acostumbrando”
Lejos de mostrarse incómoda con el proceso, Amaya Forch aseguró que la transformación no le ha costado nada, ya que sus canas no son ninguna novedad para ella.
“Yo soy súper canosa desde los 30 años. Me pongo tonalizante cada tres semanas, pero ahora me las estoy dejando porque para mi personaje necesito tener canas”, explicó.
El “tonalizante” al que se refiere es un tipo de tinte semipermanente que disimula las canas sin cambiar radicalmente el color base del cabello.
En el mismo registro, la artista mostró el avance de su melena sin tinte. “Me estoy acostumbrando. Ahí están, ahí están apareciendo”, señaló mientras exhibía los primeros mechones grises que empezaban a asomar en toda su cabellera.
“No uso bótox”
Un dato aparte: la intérprete aprovechó la misma instancia para hablar de otro rasgo de su apariencia que también mantiene sin intervenciones: sus arrugas.
“Mis arrugas son naturales porque yo no uso bótox. Nunca me he puesto”, afirmó, refiriéndose a la toxina botulínica, un tratamiento estético inyectable usado para reducir temporalmente las líneas de expresión del rostro.
Así, la actriz nacional dejó en evidencia que su próximo personaje no solo la llevará a memorizar líneas y ensayar escenas, sino también a mostrarse frente a las cámaras tal como es, sin retoques ni maquillajes que disimulen el paso del tiempo. Una decisión que, lejos de incomodarla, parece haberla reconciliado con su propia imagen.