La noche del jueves se vivió el penúltimo capítulo de Hijos del Desierto, que estuvo marcado por la muerte de uno de los integrantes más importantes de la banda de Pedro Ramírez: el Negro.
Cornelius Bormann envió una bomba a la cantina, escondida en una caja con botellas de champaña. Su objetivo era matarlos a todos, pero el personaje de Michael Silva murió como un héroe, pues se percató del explosivo y alcanzó a advertirles a sus compañeros que escaparan del lugar.
Sin embargo, él no tuvo tiempo de huir debido a su parálisis en las piernas, lo que desgarró el corazón de su esposa, la Gato, y sus amigos de la banda, que juraron cobrar venganza contra los “futres”.
Asimismo, la escena entristeció a los seguidores de la teleserie, pues el personaje -cuyo nombre era Víctor Pacheco- se ganó el cariño de muchos por su lealtad a toda prueba, su astucia y su habilidad con las armas.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida de Área Dramática Mega (@teleseries_mega)