A 16 años de la desaparición de Madeleine McCann, se reveló una impactante confesión de uno de los principales sospechosos del caso, el alemán Christian Brueckner.
Todo sucedió luego que un testigo clave rompió el silencio sobre este hecho.
Identificado como Helge Busching, quien era examigo de Brueckner, relató al medio alemán Bild que supo de la naturaleza y del pasado oscuro del acusado después de descubrir videos donde cometía abusos sexuales contra una señora estadounidense de avanzada edad y una adolescente.
El entrevistado se enteró de ese hecho tras robar junto a un cómplice algunas cintas de videos y un arma de la casa del presunto victimario.
“Se podía ver cómo alguien azotaba a la mujer. Estaba atada, tendida en la cama, con gafas de esquí pintadas… debía tener 70 u 80 años. Ella gritó ‘¡maldito bastardo!’, entonces vi que era Brueckner”, recordó el hombre.
Además, agregó: “(La adolescente) dijo ‘¡esto roza la violación!’, y él (Christian) simplemente respondió ‘cállate’. Fue entonces cuando supe qué tipo de persona era Brueckner”.
“Ella no gritó”
Si bien Busching abandonó Portugal, en 2008 volvió a encontrarse con el supuesto asesino, quien ya había sido condenado por crímenes sexuales, durante un festival musical en España.
En esa oportunidad, el presunto secuestrador le preguntó si “no iba más a Portugal a hacer negocios allí”, a lo que el testigo le explicó que ese no era el caso, ya que “desde que la niña desapareció allí, hay muchos controles policiales para mí y no necesito eso”.
“El tema de Madeleine surgió y dije ‘de todos modos, no entiendo cómo la pequeña pudo haber desaparecido sin ningún rastro‘. Christian había tomado dos o tres cervezas y respondió ‘ella no gritó'”, prosiguió Busching.
Ante la supuesta declaración del acusado, el testigo pensó “él lo sabe. Él tuvo algo que ver con eso. Pero también comprobó que entendí eso y se fue por la noche“.
Al respecto, el hombre explicó que, luego de su conversación, el alemán abandonó el festival con su casa rodante a las 3 o 4 de la mañana. “Lo busqué la mañana siguiente, pero sus vecinos dijeron que se había ido”, precisó.
Los intentos de denuncia fallidos
A raíz de lo visto en las grabaciones, Busching se acercó a las autoridades alemanas, quienes le informaron que abandonara el caso y guardara silencio.
“Hablé con un oficial de policía que conozco en Alemania. Me dijo ‘Helge, mantén tus manos fuera de esto‘. Un abogado me dijo lo mismo. No estaba seguro de qué podría pasarme, me podría haber incriminado a mí mismo”, relató.
Sumado a esto, también intentó informar a Scotland Yard (la policía británica) sobre la presunta participación de Brueckner en la desaparición de Madeleine.
Por ese motivo, se contactó con la línea directa dedicada al caso de la niña desaparecida, pero nunca obtuvo respuesta.
“Llamé a Scotland Yard en 2008. A la línea directa de Maddie. Les dije que conocía a alguien que podría tener algo que ver con eso y les dije el nombre. Pero no pasó nada. ¡Nada! Nunca me llamaron de vuelta“, manifestó.
Sin embargo, se contactó nuevamente en 2017, ante lo cual tuvo resultados más positivos. “En 2017 terminé de cumplir una sentencia en Grecia. Cuando escuché sobre el décimo aniversario de la desaparición, lo recordé. Aparentemente, la llamada no había ayudado. Entonces llamé a Scotland Yard otra vez. Esta vez me escucharon”, aseguró.
La desaparición de Madeleine McCann
Madeleine McCann, conocida como Maddie, desapareció de un complejo vacacional de Praia da Luz (Portugal) el 3 de mayo de 2007 mientras estaba de vacaciones con sus padres, Kate y Gerry, sus hermanos gemelos de dos años y un grupo de amigos de la familia y sus hijos.
Maddie y los mellizos se habían quedado dormidos en el apartamento, mientras que sus padres y sus amigos cenaban en un restaurante a 55 metros de distancia. Los McCann fueron a ver a los niños varias veces durante toda la noche, hasta que Kate descubrió que su hija no estaba a las 10 de la noche.
Lo que siguió es ampliamente considerado como una de las investigaciones de personas desaparecidas más famosas en el mundo. Las autoridades portuguesas cerraron sus investigaciones en julio de 2008, pero los padres de Maddie continuaron con los detectives privados y la policía británica inició su propia investigación, Operation Grange, en 2011 y las investigaciones continúan.
En mayo de 2022 se cumplieron quince años desde que a Madeleine McCann se le perdió la pista y, tras todo tipo de idas y venidas en el caso, las autoridades alemanas apuntaron sobre el primer sospechoso de la desaparición, Christian Brueckner, que ya cumplía condena por delitos sexuales.