Desde muy pequeña que Debbie Reason fue obligada por su mamá a comer lo mismo que ella porque o sino la trataba como una anoréxica. Se alimentaban con grandes porciones, por ejemplo para el almuerzo era un gran plato de pollo con papas fritas seguido de un gran helado de chocolate y para la cena, compraban comida chatarra.
De acuerdo a The Mirror, Debbie aseguró que su madre tenía una grave obsesión con la comida que decidió determinadamente compartir con ella cuando tenía unos 14 años.
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“Comíamos todos los días juntas, un día en la casa y al siguiente afuera. Mientras yo subía de peso, mis compañeros de escuela tenían una niñez normal”, señaló la mujer al diario británico.
Captura BBC
Actualmente Debbie tiene 48 años y se encuentra luchando para poder perder todos esos kilos de más que desde su niñez acumuló. La originaría de Warrington, Inglaterra llegó a pesar unos 285 kilos quedando prácticamente postrada en una cama, sin ni siquiera poder ir sola al baño.
“Era tan grande que sólo podía arrastrar mis pies para poder llegar al baño y tenía que esperar para poder descansar en el recorrido. En verdad no me podía mover, era prisionera de mi propio cuerpo“, dijo muy apenada.
Captura BBC
Pero eso no fue todo, ya que en 2010 su padre fue diagnosticado de cáncer y un tiempo más tarde murió, por otro lado, su madre cayó en coma por una infección al riñón, quedando completamente sola. Sin embargo, su padre le hizo hacer una promesa: “Promete que salvarás tu vida y te harás un bypass gástrico, pero recuerda que hagas lo que hagas no le cuentes a tu mamá”.
Luego de la promesa de su padre Debbie logró bajar 146 kilos cumpliendo de a poco la petición de su padre, pero todo se vio derrumbado cuando su madre volvió de su recuperación incitándola nuevamente a volver a la vida que tenían. “Cuando ella llegó de su residencia de cuidados comenzó a utilizar nuevamente sus viejos trucos. ‘¡Mírate! Te estás desperdiciando, me dijo y me pasó una galleta”, contó.
Captura The Mirror
Todo comenzó a ser como antes, hasta que en 2013 su madre murió debido a su mal estado de salud. En ese momento Debbie nuevamente tomó las riendas de su vida, bajando rápidamente de peso, logrando llegar a su mejor estado con unos 80 kilos, pero ahora le queda el segundo paso, sacar toda la piel restante de su cuerpo.
Cabe señalar que el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido le dio la oportunidad de hacerle la cirugía, la que tiene un valor aproximado de 43 millones de pesos chilenos, los que Debbie pagará durante los próximos cinco años.
Captura The Mirror