Fanática del deporte comparte increíble cambio físico producto del colon irritable
El estómago de un entrenadora personal, fanática del deporte, se hinchó tanto que parecía como si tuviera a punto de parir, sin embargo, todo se trata de una severa condición del síndrome de colon irritable.
Beth Trueman, tiene 22 años y hace dos años que fue golpeada por esta extraña condición por primera vez, cuando era aún una estudiante universitaria. Desde entonces, sus síntomas se han convertido en una gran limitante de su diario vivir, dejándola con malestares constantes y muy deprimida.
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“Tenía dolores agudos, una constante sensación de náuseas y una distensión abdominal extrema“, señaló Beth al medio inglés The Sun.
“Paré de salir de comer e ir lugares que me resultaban poco “accesibles” o donde los baños no eran lo suficientemente espaciosos. Mi estómago podía hincharse tanto como si tuviera nueve meses de embarazo y de la nada“, agregó.

Beth Trueman | Instagram
La deportista expresó que esta condición es muy frustrante, pues se alimenta de manera saludable, hace ejercicio regularmente y pese a que hace de todo para mantenerse en forma, su estómago se rehúsa a funcionar apropiadamente.
La inglesa de 22 años, lucha todos los días con su salud, pues enfrenta cuadros ansiosos y depresivos que se desarrollaron luego de que perdiera el control de su cuerpo.

Beth Trueman | Instagram
A pesar de aquello, la joven decidió estudiar ciencias del deporte, para así cambiar su vida y ayudar a otros que sufran esta enfermedad invisible. Actualmente es una entrenadora personal y comparte a diarios fotos y tips de salud en sus redes sociales, para motivar a otros a que descubran una dieta que les permita mantener a raya los síntomas del colon irritable.

Beth Trueman | Instagram

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La joven aseguró que durante mucho tiempo no estuvo en paz con su cuerpo, pues cree que simplemente no aceptaba que algo malo estaba ocurriendo con su salud. No podía trabajar ni menos ejercitarse pero reconoce que muchas veces una enfermedad se convierte en una “bendición disfrazada”.
“Mis temas gastrointestinales no están mucho mejor, pero estoy tratando de manejarlo lo mejor que puedo para no frustarme. Todavía experimento signos de ansiedad y depresión, pero lo tengo más controlado que antes“, remató.