Desde que salieron al mercado, varios estudios han señalado lo perjudiciales para la salud que pueden resultar las bebidas energéticas. Sin embargo, su consumo no ha disminuido.

Una de sus principales características es que estimulan el sistema nervioso central, elevando los niveles de alerta de quienes la consumen, por lo que el cuerpo comienza a reaccionar a los pocos minutos.

Su efecto en la salud empeora si se mezcla con alcohol, según señala un estudio de la Universidad de Purdue Indiana, Estados Unidos, que indica que cuando los adolescentes consumen esta mezcla provoca una alteración en el funcionamiento de sus cerebros, similar a lo que provoca la cocaína.

El método utilizado en la investigación consistió en darles de beber dos tipos de bebidas energéticas con alcohol a un grupo de ratones; animales que son utilizados debido a que sus cerebros experimentan cambios similares al de los humanos cuando son expuestos a drogas, según constata Emol.

Según Richard van Rijn, director de la investigación, “al parecer las dos sustancias juntas los empuja a un límite, que causa cambios en su comportamiento y modifica la neuroquímica de sus cerebros”.

A continuación, te explicamos qué sucede en tu organismo luego de consumir uno de estos productos.

1. Primeros 10 minutos: la cafeína comienza a circular por la sangre, aumentando el ritmo cardíaco y la presión arterial.

2. A los 15-45 minutos: el nivel de cafeína alcanza su máximo efecto, por lo cual la persona se siente alerta y concentrada.

3. A los 30-50 minutos: el cuerpo ya ha incorporado el total de la cafeína y el hígado comienza a absorber más azúcar.

4. A los 60 minutos: se produce un fenómeno denominado ‘bajón de azúcar’, ya que el nivel comienza a decaer y el efecto de la cafeína desaparece.

5. A las 5-6 horas: aún circula el 50% de la cafeína por el cuerpo.

6. A las 12 horas: casi toda la cafeína ha sido eliminada.

7. A las 12-24 horas: comienzan síntomas de abstinencia a la cafeína, como dolores de cabeza, estreñimiento o irritabilidad.

8. A los 7-12 días: según los especialistas, si se consume una bebida diaria, éste es el tiempo que demora el cuerpo en acostumbrarse al consumo de altas dosis de cafeína.

De acuerdo a la Clínica Mayo, el consumo de estas bebidas no debería superar los 500 ml diarios.

Aunque, por otro lado, hay ciertas personas no deberían tomarlas en ningún caso. Por ejemplo, personas con problemas cardíacos o presión alta, niños, adolescentes y mujeres embarazadas o en período de lactancia.