Cada año, surgen nuevos productos, régimenes de alimentación y dietas que prometen entregar no sólo un cuerpo perfecto, sino que también una salud a prueba de balas. Pero lamentablemente, no todos estos movimientos son tan saludables como prometen.

Es por esto que en Página 7 decidimos recoger las últimas tendencias y destacar aquellas que realmente no son un aporte para nuestra salud. ¿Estás listo o lista para descubrirlas?

1.- La dieta paleolítica
Este tipo de alimentación se centra en los alimentos que el hombre paleolítico era capaz de conseguir: carne, huevos, mariscos, verduras, frutas y semillas comprenderían lo recomendado, mientras que los carbohidratos y alimentos procesados quedarían completamente afuera. A cambio, promete evitar la obsesidad, el cáncer, diabetes, depresión, Parkinson, Alzheimer e infertilidad.

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La doctora en Nutrición de la Universidad Iberoamericana, Alicia Parra Carriedo, explicó a Salud 180 que no existe respaldo científico que aconseje volver a una dieta del pasado, ya que nuestra actividad física es diferente. Antes, el ser humano era nómade y vivía de la caza; hoy, es sedentario y pasa por lo menos 8 horas al día sentado.

“Cada grupo cultural tiene un cereal y una leguminosa sobre los cuales basa su alimentación. En la dieta del ser humano, lo recomendable es que los hidratos de carbono constituyan entre 50 y 60% de la energía total”, declaró Parra. Y si bien dejar alimentos procesados y embutidos es beneficioso para la salud, consumir grandes cantidades de carne es peligroso, porque aumenta los ácidos grasos saturados y colesterol en la sangre.

También, es una mala idea seguir los largos periodos de ayuno que propone esta dieta, especialmente si la persona tiene problemas con la azúcar, sufre anemia o tiene la presión baja.

2.- Los tés adelgazantes Cada vez que caminamos por un supermercado, vemos una enorme variedad de té que promete toda clase de beneficios, donde quizás el más exitoso es el té verde, proque promete adelgazar y quemar grasas. Pero como explicó una nutricionista al portal El Definido:

“El té verde no posee las propiedades ‘quemagrasas’ que algunos le atribuyen. Eso es un mito. Lo único que consigues bebiendo té, de cualquier color, es mantener cierta sensación de saciedad, que permite que al final del día hayas ingerido menos alimentos. Pero eso también lo logras con agua”.

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Un estudio elaborado el 2012 en el Centro Nacional de Información sobre Biotecnología confirmó que las pérdidas de peso asociadas al consumo de té verde noson significativas en personas con obesidad. ¿Para qué sirve? Al poseer cafeína “puede aumentar la agilidad mental y prevenir infecciones a nivel genital (…) También ayuda a evitar mareos en personas con baja presión y disminuye el riesgo de desarrollar el mal de Parkinson”, concluyó la especialista.

3.- Las dietas detox o “comer limpio”
Famosas actrices como Kate Hudson, Olivia Wilde o Blake Lively son fanáticas de este tipo de dietas, que consisten en pasar de uno a cinco días limpiando el organismo consumiendo sólo jugos a base de verduras y haciendo determinados ayunos. La idea de esto es “descontaminarse de toxinas” y “bajar de peso”.

Pero como detalló el nutricionista Juan Revenga al medio español El País: “Necesitamos depurarnos, pero ya tenemos órganos para eso”, como ocurre con los riñones, pulmones e hígado. “El metabolismo humano es el rey del reciclaje, produce moléculas nocivas, pero lo normal es que las elimine”, agrega el bioquímico español J.M. Mulet.

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Lo que hace esta dieta, es que tu cuerpo elimine el agua en su interior, reduciendo un volumen que será recuperado un par de días después. Además, puede ser perjudicial para niños, mujeres embarazadas, diabéticos, gente con anemia, depresión o problemas renales. También, muchas personas sanas han experimentado náuseas, dolor de cabeza, cansancio, deshidratación, diarrea y alucionaciones.

“Nuestra conclusión es que el término detox es un mito. Una semana o dos no le salvarán de los daños de un año de comer mal, fumar o beber en exceso”, concluye el artículo científico.

4.- Creer que la fruta engorda
Muchos fanáticos de las dietas y el fitness afirman que han sacado frutas como el plátano, cerezas y uvas de su dieta porque son demasiado “calóricas” y “altas en azúcar”. Pero la realidad, es que son alimentos indispensables en nuestra dieta, como recoge el portal español Consumer.

Son potentes antioxidantes gracias a las vitaminas C, E, betacaroteno, flavonoides y otros nutrientes que contienen. Además, son altos en fibra, por lo que acaban con el estreñimiento y problemas de retención de líquido e hinchazón. Además, no se pueden comparar los 50 gramos de azúcar de un chocolate procesado con los 50 gramos de azúcar de una uva, ya que la segunda contiene fructosa, una forma natural y sana de este nutriente.

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