Esta bella joven puede morir si sencillamente se para de su silla de ruedas
Una extraña enfermedad llamada Síndrome de taquicardia ortostática postural hace que Vicky Nash, un hermosa joven inglesa de tan sólo 28 años, tenga que pasar y vivir su vida sentada en un silla de ruedas.
Este síndrome cardíaco hace que su pulso aumenta a niveles críticos, tan altos como 180 latidos por minuto, con el sólo hecho de estar de pie. En concreto, produce la pérdida de control del rango cardíaco, lo que significa que el paciente tiene un pulso de reposo de 150 por minuto, cuando el rango normal es de entre 60 y 100.
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Pero además es condición, para la que no existe una cura aún, ha contribuido a la aparición de una fibromialgia, dolor y sensibilidad muscular generalizados, que la tienen en constante agonía.
Vicky sólo puede estar en su silla de rueda o tendida en su cama, su peso ha disminuido dramáticamente a menos de 40 kilos, ya que no sólo tiene que estar prácticamente inmóvil todo el día, sino que tampoco puede comer alimentos sólidos. Y sobre esto tiene que lidiar con el temor de que la muerte está, literalmente, a un paso de distancia.
Un ataque al corazón, producto de la tensión generada por el bombeo frenético que genera su condición, es tan inminente y probable que los doctores le han ordenado simplemente no moverse por la opción de que se desvanezca en cualquier instante.
“No puedo pararme sin desvanecerme. Estoy constantemente mareada y con migrañas, la presión de la sangre en mi cabeza es insoportable. No puedo hacer nada en este momento, estoy atorada entre el sofá y mi silla de ruedas y me estoy desesperando como cualquiera lo haría. Esta no es vida para una joven de sólo 28 años” se sinceró la bella Vicky con The Sun.
“Siento que realmente se ha vuelto algo de vida o muerte. No puedo vivir así, si hasta darme vuelta en la cama significa que mi ritmo cardíaco se acelere y me deje mal. No hay un cura y todo lo que puedo hacer es tratar de estabilizar mi ritmo y detener el daño.No es que quiera correr una maratón o algo así, simplemente deseo poder salir al jardín por cinco minutos, hacerme cargo de mis necesidades básicas”, relata la afectada joven que actualmente está bajo el cuidado de su pareja, que dejó su negocio de sandwichs para dedicarse 100 por ciento a ella, todo mientras buscan reunir fondos para ir a una clínica privada donde finalmente puedan nivelar y estabilizar su acelerado corazón.