El 2 de octubre, la enfermera de Emergencias, Jennifer Medina, se encontraba trabajando su turno nocturno en el Hospital del Sur de California. En ese momento, entraron los paramédicos arrastrando a un hombre muy mal herido del que ni siquiera se conocía su identidad.
Sólo se sabía que era muy joven y que había sido atropellado mientras cruzaba en verde; el conductor se había dado a la fuga y ni siquiera se había detenido a llamar a una ambulancia. Pronto, el chico dejó de respirar y no respondía a la constante reanimación de los médicos; fue ahí que Jennifer decidió revisar sus pertenencias para dar con su nombre.
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“Él era un Jon Doe (N.N. en Chile) primero. Hasta que el equipo de trauma encontró su billetera. Cuando la vi, me pareció familiar y cuando la abrí, vi la cara de mi hermano menor en el carnet. Mi mundo entero colapsó cuando lo vi”, explicó en la página para financiamiento y donaciones GoFundMe.
“Las enfermeras a las que llamo mis amigas vinieron y me sostuvieron mientras lloraba en el piso del hospital. Me subieron a una cama mientras preguntaba ‘¿se fue? ¿se fue?’. Sí, se había ido”, relató. “El médico intentó reanimar su corazón, pero había demasiadas contusiones en su cerebro”, agregó.
Como agrega el medio local estadounidense, NBC Los Ángeles, el atropello ocurrió a las 10 de la noche. El chico de 23 años, Cesar Andres Medina, fue atropellado mientras atravesaba un paso de cebra y con luz verde. Aunque el conductor dudó en detenerse, finalmente siguió de largo.
El hombre que lo mató resultó ser un adolescente de 19 años, identificado como Andrew Christopher Michaels, el cual fue arrestado. Mientras, la familia de Cesar busca reunir fondos para su funeral y los gastos médicos a través de GoFundMe.