Después de 12 años desde la primera temporada, Yann Yvin regresa a MasterChef, ahora en su nueva casa en TVN. El chef francés, vuelve al programa que lo hizo conocido en Chile con la misma pasión de siempre, pero con la madurez que dan los años.
En esta nueva etapa, que llega en horario prime con participantes desconocidos y en televisión abierta, el cocinero promete no solo dar clases culinarias, sino también momentos de picardía, exigencia y esa conexión familiar que caracteriza al formato.
Cuéntame qué has estado haciendo en este tiempo después de El Internado. ¿A qué te has dedicado hasta antes de que llegara este llamado de MasterChef?
Quise hacer un gran corte, porque fue un proceso bastante largo. Fui a ver a mi familia. Cuando uno necesita reencontrarse, necesita limpiar la cabeza. Fui a ver a mi mamá a Francia unas semanas a disfrutar del abrazo familiar. Yo vengo de un lugar que se llama Bretagne, Bretaña, que es abajo de Normandía, donde hubo el desembarco. Es una punta de Francia mirando hacia Inglaterra, donde nació la cultura celta.
Yann Yvin y el regreso de MasterChef
- ¿Cómo te sentiste cuando llegó el llamado de MasterChef?
Estaba en Francia, regresando de París a la casa en el auto, y el productor general me llama. Me dijo que estarían felices de poder trabajar de nuevo conmigo. Realmente muy feliz, porque el programa MasterChef es mi primer programa, es mi casa, me siento bien, me siento dentro de mi cocina. Me gusta además sacar lo mejor de cada participante, a la buena o a la mala también, pero yo quiero realmente sacar lo mejor de cada participante.
Eso me tiene loco, sacar la cosa que duele, que muchas veces los participantes no saben de ellos mismos. Vamos a indagar muy profundo en la persona para sacar su mejor lado y plasmarlo en la cocina, en un plato. Eso me entusiasma en el programa. Hacerlo de nuevo es realmente una dosis de felicidad máxima.
- ¿Qué te parece que sean participantes desconocidos, gente que esté intentando cumplir un sueño?
Mucha gratitud por entender ese lado que es muy importante para mí. Creo que para los televidentes también, regresar al formato inicial y darle la oportunidad a gente no es conocida. Para mí es el mejor casting, no hay duda, no hay nada de show, todo es real, todo es verdad. Cada lágrima, cada sonrisa, cada frustración es verdadera y eso quiero, quiero un programa verdadero.
- Este es el formato que te hizo conocido en Chile, que te acercó a la gente. ¿Le tienes un cariño especial? ¿Cómo sientes que la gente va a recibir esta vuelta tuya?
Me faltan las pantuflas para entrar al set para sentirme tan, tan bien. He recorrido Chile durante esos 12 años gracias a MasterChef, tuve la suerte de hacer muchos viajes alrededor de Chile y es increíble el cariño que recibo en cada localidad. Eso me ayuda para hacer esta nueva temporada. Todo el cariño lo tengo en mí y tengo que de una manera devolverlo para que se equilibre la cosa.
Quiero transmitir todo el cariño que he recibido, todos los abrazos del norte al sur y eso llevarlo al público, hacer entender que Chile es un país maravilloso, que tiene una cultura gastronómica que algunos creen que está un poco escondida, pero no, eso es falso. Existe una gastronomía, existe un sabor chileno y eso queremos entregar de nuevo con esta nueva temporada.
- Vamos a ver al más duro, al más blando. ¿Cómo será este Yann?
Pasaron 12 años entre el primero y hoy día. Estaba bien duro. Hoy día con un poco más de edad, un poco más de canas, uno se pone más tranquilito. Pero también me hierve la sangre si la cosa no está como corresponde. Vamos a tener una mezcla entre picardía, un poco de seriedad, un poco de reto por aquí, por acá, pero siempre, siempre, con la línea de sacar lo mejor.
- ¿Qué te parece que este programa llegue a TVN, un canal que llega a todo el país, que tiene su conexión con la identidad local?
Creo que para mí tener MasterChef en TVN es la ósmosis perfecta, como lo acabo de decir. El canal tiene su red a través de todo Chile, lo ven todos los chilenos. Hay muchos lugares donde se recibe solamente esta televisión abierta, y eso es lo más lindo porque conecta.
La cocina como herramienta de transformación
- Yann Yvin, ¿qué opinas de que Masterchef llegue al prime como una apuesta estelar?
Para mí tiene su lógica. No veo MasterChef más allá de un prime, porque es un programa familiar donde cada edad encuentra algo. Me di cuenta después de haberlo hecho la primera, segunda temporada, que sirve mucho para los niños como ejemplo.
Yo soy cocinero. Cuando llegué a Chile, la cocina estaba mal vista. Ser cocinero era un oficio. Ningún padre deseaba que su hijo sea cocinero. Hoy día ha cambiado, tenemos mucha escuela hotelera a lo largo del país. La enseñanza técnica en Chile está todavía mal vista, no hay que mentirse, pero cada vez menos.
Hoy día los papás no van a rechazar en bloque una carrera gastronómica a sus hijos. Ahora no lo ven como algo negativo. Lo que antes, cuando llegué hace 25 años era negativo, hoy día no. Todos esos programas de cocina ayudan también a entregar sentidos y carreras a niños que alguna vez están perdidos.
La cocina tiene mucho poder que la gente no ve con el ojo, solamente se siente, entrega mucho. Puede salvar una vida el hecho de cocinar. Enseñar a cocinar te puede salvar la vida, porque vas a encontrar trabajo.
- Este es un equipo que tú también conoces. ¿Cómo es llegar a un equipo familiar?
Eso es lindo. Cuando hablo de MasterChef me siento en casa. Es como el match perfecto. Un programa donde me siento en casa con un equipo que me hace sentir en casa. Para mí es ideal.