Tras nueve meses al aire, Mundos Opuestos entra en su recta final, y sus animadores, Karla Constant y Sergio Lagos, ya afinan los últimos detalles para el esperado desenlace del reality.
Tal como se anunció, la competencia entre los grandes finalistas será transmitida en vivo desde la explanada del Estadio Nacional el lunes 30 de marzo, justo antes del estreno del nuevo reality Vecinos al límite.
La ansiada final de Mundos Opuestos
Una locación emblemática y una fecha clave que, reconocen, también les genera cierta ansiedad.
Así lo confesó Karla Constant en conversación con Página 7, donde se sinceró sobre los preparativos de esta despedida del reality.
“Tiene que ser una tremenda prueba y cumplir con todas las expectativas. Además, este es el premio mayor que se ha entregado en televisión y en la historia de los realities, entonces tenemos que lucirnos”, comentó sobre el desafío.
En esa misma línea, la animadora reconoció que el escenario elegido no es menor y que le genera cierto nerviosismo.
“Yo creo que el Estadio Nacional es un lugar icónico, y que a mí personalmente me da mucho nervio. En cada final me enfermo el día antes, porque soy muy ansiosa, pero me apoyo en mi equipo. Con Sergio preparamos mucho antes el libreto, lo que va a ocurrir, nosotros nos sabemos al revés y al derecho lo que pasa, entonces confío 100% en él y en el equipo”, manifestó.
“Espero que la gente disfrute en ese magno lugar. Estamos muy felices de haber vuelto a Chile, de estar terminando este gran proyecto, de estar con mi gran amigo”, cerró.
Por su parte, Sergio Lagos valoró la elección del recinto, destacando su simbolismo y coherencia con el formato del programa.
“Es bonito, va a ser fantástico conectar con esto que hacemos en pantalla, que tiene mucho de lo deportivo, con una experiencia en vivo en un contexto cuyo sinónimo es el deporte, porque ir al Estadio Nacional es un lugar mítico, simbólico, y me parece una genialidad la idea de instalarnos ahí para la final”, señaló.
¿Encuentros Cercanos revivió para competir con El Var?
Pero eso no fue lo único de lo que conversó el animador. Y es que también también abordó la expansión del proyecto de los realities y su impacto en la industria televisiva.
Esto, a propósito del regreso de Encuentros Cercanos, un espacio que volvió a la pantalla en el marco de la etapa final del reality, retomando su rol histórico como programa anexo.
Y es que resulta que su reestreno abrió comparaciones con otras apuestas del horario nocturno, como El Var de Fiebre de Baile, su competencia directa en términos de rating.
Una discusión que Sergio Lagos decidió combatir de raíz, tras descartar que Encuentros Cercanos volviera a la pantalla para quitarle sintonía o como producto de una “copia”.
“Nosotros no estamos haciendo televisión mirando para el lado. Muy por el contrario, creo que Canal 13, con el arribo de Tierra Brava, fuimos los que demostramos que la televisión no estaba muerta y que era posible volver a convocar a un público juvenil, no lo digo desde la soberbia”, sostuvo.
“Hicimos que la supremacía de nuestra programación movilizara a los otros canales, entonces creo que no ha lugar el comentario, porque Encuentros Cercanos es algo que yo traje de España el año 2002, y durante muchos años acompañó la historia de los realities. Era un programa anexo, pero tenía mucha potencia”, añadió.
Finalmente, explicó las razones detrás del regreso del icónico programa de los 2000: “Nosotros decidimos volver con esta propuesta porque nos parece interesante, por un lado, contar la historia de lo que fue anteriormente el programa y también ir observando nuevas posibilidades para lo que viene”.
“Acá lo interesante no es quién le gana al otro, es que ojalá todos los medios tuviésemos mucha audiencia y tuviésemos muchísimo éxito. Esta idea de que estamos compitiendo y sacándonos los ojos a mí nunca me ha gustado. Nunca he sido exitista ni estoy buscando el primer lugar de sintonía. Si fuese así, hace rato que me estaría abanicando, pero no creo que nadie me haya visto alguna vez siendo así. Entonces no, yo veo la televisión como una industria en la que trabaja mucha gente que yo quiero y que quiero que les vaya bien”, concluyó.