Entrevistas

Rodrigo Soto contó la dificultad que tuvo en recién estrenado musical Es por amor: “Fue un tema”

Rodrigo Soto en musical Es por amor
Es por amor

Este miércoles el Teatro Municipal de Las Condes estrenó su obra Es por Amor, un nuevo musical de rock latino, ambientado en los años ochenta, que reúne a un elenco estelar: entre ellos está el actor Rodrigo Soto.

El intérprete hace pareja con Francisca Imboden, cuyo matrimonio enfrenta una fuerte encrucijada.

En entrevista con Página 7 tras el visionado de la obra, el actor explicó que su rol sufre “con el desgaste de una relación de más de 20 años, con una hija que está entrando en la Universidad. Entonces tratamos de ser muy cuidadosos con esa relación, no buscar culpables”.

“A veces las relaciones se gastan no más, no porque uno falló en una cosa, porque el otro falló en otra, sin duda que hay una pelea (…)”, detalló.

Es por amor es un musical y, al respecto, declaró que la música que se eligió para este “a mí personalmente me gusta mucho, creo que la selección musical está muy bonita y está muy power”.

“Yo estoy con 48 años recién cumplidos y me sintonizo completamente con los 80, con todo ese boom musical del rock latino. Lo disfruté mucho y escucharlo ahora, sin duda, (hace) que uno vuelva un poco atrás, a esos momentos que eran muy muy bonitos de la adolescencia”

Imágenes de Rodrigo Soto en la obra

Durante el visionado, notamos algunos recuerdos de este matrimonio, donde hay fotografías de un joven Rodrigo.

¿Son reales?

Al respecto, reconoció que “eso fue un tema, yo no estoy casado, nunca me he casado, entonces tuvimos que recurrir a algunas fotos de por ahí, como para poder intervenirla un poco. Fue difícil eso, pero se soluciona igual en la escena”.

Entre bromas, dijo que “no he experimentado ese proceso de casarse, así que yo creo que ya no me tocó ya. No sé, todo puede ser en la vida”.

Su salto de obras de tinte político a un musical

Rodrigo viene teatralmente de hacer un monólogo que era más político, por lo que el salto a este musical lo calificó como “aprendizaje, porque provengo de un teatro con otros códigos”.

En ese sentido destacó el trabajo de sus colegas que cantan en esta obra, como Josefina Fiebelkorn: “Lo hacen hermoso y ya tienen una experiencia en esto, yo quedo impactado. Es bonita esa transición también de pasar de un monólogo, que es muy distinto a esto”.

Además, Soto añadió que pese a que él canta, en esta obra no lo hace.

“En esta pasada no fui convocado para cantar, sino que más para actuar, pero ojalá que en un futuro pueda ocurrir. Sería maravilloso, sería hermoso, lo he hecho antes en otros montajes”, cerró.