Una de las participantes en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar que se ha robado las miradas es Nia Correia.

La representante de España llegó hasta la Quinta Vergara con su canción Caminito de lamento.

Es la primera salsa que compuse, la primera que saqué“, afirmó a Página 7.

Sumado a esto, mencionó que “estoy contenta y con muchas ganas porque creo que es la oportunidad de mi vida”.

Lo he estado esperando hace mucho tiempo, así que vengo con muchas ganas de que la gente disfrute“, agregó.

¿Quién es Nia Correia?

Desde muy joven, la intérprete creció en un hogar donde la salsa era la música de fondo, influencia que se forjó en ella desde sus primeros años junto a sus abuelos maternos.

A los 18 años, decidió independizarse y establecerse en Madrid, ciudad que se convirtió en su centro de operaciones para perseguir el gran sueño de triunfar en el mundo de la música.

El ascenso de la cantente se hizo evidente tras su victoria en el mundialmente reconocido programa de talentos Operación Triunfo en 2020.

Ahí aprendí mucho, como, por ejemplo, lo que es subirse a un escenario (…) así que vengo con un poco de ventaja por eso, pero hay que ver qué tal sale aquí“, expresó.

Sin embargo, su carrera se había perfilado incluso antes, tras integrar el Coro Oficial de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y participado en el elenco del musical El Rey León.

“Fue bastante loco”

El recorrido de Nia Correa no se limita a la escena nacional; la artista ha forjado alianzas con figuras de talla internacional.

En ese contexto, ha colaborado con Gente de Zona y Sebastián Yatra, grabando con este último el tema Cuando suba la marea.

Además, participó en el soundtrack de la serie española de Netflix Érase una vez, pero ya no, donde compartió con la chilena Daniela Vega.

Fue bastante loco, de repente me llega un mail para hacerme una prueba de esta serie (…) lo hice en casa, me grabaron con el celular y terminé en una serie en Netflix“, indicó.

Entre sus logros más destacados se encuentra el homenaje a la leyenda Celia Cruz, plasmado en su versión de Lágrimas negras, canción originalmente compuesta por Miguel Matamoros en 1929 y posteriormente popularizada por la guarachera cubana.

Cabe señalar que la interpretación forma parte de su disco Palo santo, lanzado en 2024.