Paola Troncoso, una de las actrices y comediantes más queridas de Chile, conversó con Radio Bío Bío sobre su nominación a los Premios Cordillera 2026.
En un poco tiempo de iniciadas las votaciones, lideró con más de 100.000 votos en la categoría de Mejor Figura de Comedia.
La intérprete, conocida por sus múltiples personajes, se mostró profundamente agradecida por el reconocimiento del público, especialmente tras haber recibido el premio Caleuche el año pasado.
“Este año sobre todo ha sido como muy explosivo el cariño”, confesó Troncoso, quien destacó que siempre ha sido bendecida con el afecto de su audiencia, pero que en 2024 el respaldo popular alcanzó dimensiones inesperadas.
El arte de la comedia con humanidad
La actriz reveló que todos sus personajes contienen algo de ella misma, ya que trabaja la comedia desde una perspectiva profundamente humana.
“A mí me gusta trabajar la comedia a partir de mucha humanidad, no me gusta hacer la comedia desde el vacío”, explicó, señalando que por eso le resulta imposible elegir un personaje favorito.
Entre sus creaciones más populares destaca la mamá de Miguelito, con quien muchas familias chilenas se identifican. Sobre este personaje, Troncoso comentó que le permite expresar situaciones cotidianas de forma exagerada, aprovechando que el programa está dirigido a audiencia adulta.
¿A quién dedicaría un posible triunfo en Premios Cordillera?
Si gana los Premios Cordillera, la querida actriz aseguró que dedicaría el reconocimiento a su madre, quien falleció hace poco tiempo, pero “siempre está presente”.
Con profunda emoción, la actriz reveló que en todas sus funciones le reserva una butaca especial: “Mi mamá no ha partido, está en otro plano donde no puedo tocarla, pero está absolutamente siempre conmigo”.
El público puede seguir votando por Paola Troncoso y todos sus favoritos hasta el 9 de octubre, una vez por día, en el sitio oficial de los Premios Cordillera.
Paola Troncoso y su terapia transpersonal
Más allá de su exitosa carrera artística, Paola también estudió durante tres años para convertirse en terapeuta transpersonal, una decisión motivada por su lucha contra la fibromialgia que padece desde los 30 años.
La pandemia le brindó la oportunidad de dedicarse a esta formación, convirtiéndose en una herramienta personal de sanación.
“Aunque en este momento no lo puedo hacer por tiempo, llevo una terapeuta en el alma siempre”, compartió.