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La actriz Nathalie Vera, afectada por el doble terremoto en Venezuela, perdió a su mejor amiga y a una niña en la tragedia. Agradeció el apoyo recibido desde Chile y llamó a mantener la ayuda humanitaria para los afectados. La emergencia continúa y muchas personas siguen necesitando ayuda. Nathalie buscó apoyo profesional para enfrentar el duelo y se alejó de las redes sociales por momentos. Un cambio en su agenda laboral adelantó su regreso a Chile, agradecida por estar viva y reflexionando sobre la importancia de vivir plenamente.
El doble terremoto que golpeó a Venezuela dejó una profunda huella en Nathalie Vera, recordada actriz de Pobre Novio y exintegrante del área dramática de Mega.
La intérprete nacionalizada chilena perdió en la catástrofe a su mejor amiga, Bárbara Vivas, y a la pequeña Lucía, quienes fallecieron luego de quedar atrapadas bajo los escombros de un edificio en La Guaira.
En conversación exclusiva con Página 7, Nathalie habló del doloroso proceso que comenzó a vivir tras la tragedia y agradeció el cariño que recibió desde Chile.
“Estoy súper agradecida con la comunidad que he creado acá en Chile, con chilenos y venezolanos que han sido súper amorosos conmigo respecto a todo lo que está pasando en mi país”, valoró.
Aunque el apoyo de quienes la rodean se convirtió en un refugio durante estos días, la actriz reconoció que la emergencia todavía está lejos de terminar. Por lo mismo, hizo un urgente llamado a mantener la ayuda humanitaria para las familias afectadas.
Nathalie Vera pidió que las donaciones no se detengan
La intérprete recalcó que muchas personas continúan buscando a sus familiares, mientras otras perdieron sus viviendas y todas sus pertenencias.
“Sabemos que las cosas de mi país realmente no funcionan tan bien con respecto al tema gubernamental, entonces todavía sigo haciendo voz de que se va a necesitar todavía muchísima ayuda”, expresó.
“Todavía hay personas necesitando y buscando a sus familiares (…) vamos a necesitar ayuda para las personas que quedaron completamente sin hogar, colectas, que las donaciones no cesen”, enfatizó Nathalie.
La tragedia tomó un rostro aún más cercano para ella con la muerte de Bárbara, a quien conoció cuando ambas tenían 15 años y estudiaban en el mismo liceo.
Al recordar a su amiga, Nathalie también habló del devastador golpe que recibió el esposo de la víctima, quien sobrevivió al derrumbe, pero perdió a su familia.
“Por desgracia, he visto casos aún más terribles de personas que han perdido todo, como el de mi amiga, cuyo esposo, gracias a Dios, fue el único que quedó libre. Quedó con vida, pero perdió a mi amiga, a su hija y a su mundo”.
Nathalie buscó ayuda para enfrentar el duelo
El impacto de la catástrofe no se limitó a la pérdida de Bárbara y Lucía. La madre y la hermana de Nathalie también despidieron a varias de sus amistades, por lo que el dolor alcanzó a gran parte de su círculo cercano.
Frente a ese escenario, la actriz tomó la decisión de pedir ayuda profesional. Además, se alejó por momentos de las redes sociales para cuidar su salud mental y encontrar algo de calma.
“Yo pues estoy con psicólogo, terapia y a veces de repente me he estado alejando también de las redes sociales para también estar un poco más tranquila”, relató a Página 7.
“Entender que la vida también es un poco como en los vuelos, de que primero tienes que ponerte tu máscara de oxígeno primero para poder tener la ayuda al otro y ya yo estaba también cayendo en un cuadro de depresión bastante grande”.
El cambio de planes que adelantó su regreso a Chile
La actriz también reveló que una modificación de último minuto en su agenda laboral adelantó su regreso a Santiago. En un principio, tenía un vuelo programado para el día 25, pero debió volver a Chile una semana antes.
De haber mantenido sus planes originales, Nathalie se encontraba en Venezuela cuando ocurrió la catástrofe: “Agradecida totalmente con Dios de la oportunidad que me dio, porque yo tenía el vuelo para el día 25, pero por temas laborales tuve que regresarme una semana antes (…) ahora doy gracias a Dios por cada momento, porque estoy viva”.
“No dejar nunca las cosas para el día de mañana, decir lo que queremos, perdonar, sanar, atreverse a vivir (…) al final con toda esta catástrofe nos queda más que por sobreentendido de que no tenemos nada, solo nos llevamos lo que vivimos, así que hay que vivir en plenitud, agradecidos completamente con Dios y amar profundamente”, concluyó.