María José Quintanilla atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera profesional, un periodo que ella misma reconoce como fruto de años de esfuerzo constante y disciplina.

Más allá de los resultados visibles de este año, hay una historia de trabajo silencioso, de decisiones estratégicas y de un profundo proceso personal que transformó su relación con el éxito y el merecimiento.

Eso le valió para ser nominada a los Premios Cordillera de Página 7 y Bío Bío Comunicaciones. La cantante figura en varias categorías: Canción del Año (No te vayas junto a Los Vásquez), Mejor Programa Familiar/Cultural (Dale Play) y Rostro 7.

En diálogo con nuestro medio, la exparticipante de Rojo comenzó haciendo mención a la canción con Los Vásquez.

“No me quiero llevar esa nominación, porque a mí me invitaron. Los grandes realizadores de esa canción son Los Vásquez. Soy solo una invitada, así que todos los aplausos son para ellos. No me quiero llevar esa repartida de la torta sola, porque sería muy barsa de mi parte”, señaló entre risas.

En ese sentido, la profesional destacó que su buen momento actual no responde a la casualidad ni a los logros recientes, sino a un trabajo sostenido en el tiempo. 

“Esto que nos está pasando no es consecuencia de este año, es un montón de trabajo de un equipo que trabaja conmigo”, explicó, subrayando la importancia del método y la constancia.

Parte fundamental de su estrategia ha sido cuidar meticulosamente su relación con la prensa, un aspecto que considera esencial en su labor diaria.

En su trato con periodistas, ha establecido un principio claro: la calidad por sobre la inmediatez. Prefiere no dar entrevistas si no puede hacerlo con el tiempo y la atención necesarios, una decisión que nace del respeto profundo por el trabajo de los comunicadores. 

“Yo trabajo todos los días con hartos periodistas, gente que está recién egresada, gente que lleva mucho tiempo y sé que su pega es tan brígida”, reconoció, mostrando empatía con quienes pasan largas horas esperando declaraciones que a veces nunca llegan.