Con romances y polémicas, el reality Tierra Brava se ha instalado con éxito en la parrilla de Canal 13. A siete semanas de su estreno, uno de los puntos altos del programa es la sección a cargo de Matías Vega, quien lidera actividades y competencias divertidas al interior del encierro.

“Esto se dio de un día para otro; todo fue muy rápido y sorprendente. Estaba en mi programa de Radio Activa y me llama Claudio Contreras, el productor general del reality, con Sergio Lagos, y me dicen que necesitan una persona con mis características de animación y de habilidades con las personas”, comentó el ex Club de los Tigritos a Página 7.

“Me propusieron esta aventura de venir a animar las actividades y quitarles la presión a los chicos en el reality, porque es difícil competir, no comer tan bien como ellos quieren o dormir incómodos”, añadió.

Por lo mismo, explicó que la idea era llevarse bien con los participantes y aportarles alegría, además de generar contenido para el programa. “Tuve la suerte de que me eligieran, me encantó la idea de viajar a Perú, pero todo pasó como en 3 días, donde tenía que hablar con la radio”, explicó.

De hecho, su equipo se embarcó con él, y transmiten el espacio radial desde la misma hacienda del reality.

“Me sentí espectacular con este desafío, era uno de mis sueños estar trabajando fuera del país otra vez en algo que me apasiona“, reconoció Matías.

 

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El gran desafío de Matías Vega en Tierra Brava

En la entrevista, le preguntamos a Matías Vega cómo lo hacía para manejar las situaciones más tensas que se daban en Tierra Brava, como las peleas entre los equipos.

“Uno a lo largo de la vida va pasando por situaciones que te dejan experticia para ciertas cosas. Yo he podido animar en distintos escenarios, me ha tocado de todo, y creo que eso me permite manejarme con las personas”, confesó el animador.

Como no le había tocado desempeñarse antes dentro de un reality, aseguró que es “una nueva forma, porque estás comunicando y compartiendo con las personas encerradas, que están viviendo experiencias fuertes. Están cansados por las competencias, no duermen bien… se vuelve difícil”.

Según él, dentro de la casona, las cosas más pequeñas pueden desatar una guerra mundial. “Hay que manejar la presión porque, ante cualquier cosa, se pueden poner a pelear”, dijo.

“Me ha pasado muchas veces que, como todos quieren ganar, al final se dan situaciones que hay que aprender a manejar. Gracias a Dios he podido salir airoso de esos momentos y ellos han agarrado cariño en mí, porque saben que entro para un momento de relajarse y divertirse… A veces funciona y a veces no, pero estamos trabajando para eso”, añadió entre risas.

Canal 13