El periodista y creador de contenido Matías Burboa abrió su corazón sobre las inseguridades que enfrenta y que, incluso, lo hicieron dudar de su participación en los Premios Cordillera 2026.

En conversación con Página 7, el comunicador reconoció que estuvo indeciso hasta el último momento sobre asistir a la ceremonia, pese a que figuraba entre los nominados a Mejor Creador de Contenido.

Detrás de esa incertidumbre, según explicó, existe una lucha personal que enfrenta desde hace tiempo y que relaciona con su autoestima, su historia con la obesidad y lo que identifica como el síndrome del impostor.

“Yo sí quería venir. Me costó mucho decidir. Me dijeron que tenía hasta tal fecha para confirmar; yo ese día recién dije: ‘Ya, voy a ir"”, relató.

Sin embargo, su indecisión no respondía a una falta de interés por participar en la premiación, sino a una sensación mucho más profunda: la dificultad para sentirse merecedor del reconocimiento de los demás.

“Porque uno, cuando tiene el síndrome del impostor, vive pensando que no merece ni atención ni reconocimiento. Hay un tema de autoestima ahí”, confesó.

¿Qué es el síndrome del impostor y cómo afecta a quienes lo experimentan?

La experiencia que describe Matías Burboa coincide con un fenómeno psicológico que puede presentarse incluso entre personas que acumulan logros y reconocimiento profesional.

De acuerdo con Mayo Clinic, el síndrome del impostor consiste en creer que los éxitos personales no son merecidos ni responden realmente al esfuerzo o las capacidades propias.

Quienes experimentan este fenómeno suelen cuestionar sus habilidades y sentir que no están a la altura de las expectativas, incluso cuando existen pruebas concretas de sus competencias.

La institución médica también advierte que estas inseguridades pueden llevar a las personas a rechazar oportunidades profesionales, evitar nuevos desafíos o exigir demasiado de sí mismas por temor al fracaso.

Cabe precisar que, aunque popularmente recibe el nombre de síndrome, no constituye un diagnóstico clínico reconocido como trastorno mental, según explica la Asociación Estadounidense de Psicología (APA).

Los cambios que marcaron a Matías Burboa

Durante la entrevista, el periodista también recordó una etapa de su vida que considera relevante para comprender las inseguridades que todavía enfrenta.

“En algún momento de mi vida yo fui un obeso mórbido; entonces, los cambios físicos también te vuelven loco”, expresó.

De esta manera, Burboa vinculó su experiencia con la obesidad y las transformaciones de su cuerpo con las dificultades que ha enfrentado en materia de autoestima.

Al respecto, Mayo Clinic explica que la obesidad es una enfermedad compleja cuyas consecuencias pueden ir más allá de la salud física.

La institución señala que las personas que viven con esta condición pueden experimentar situaciones de discriminación, vergüenza, culpa y aislamiento social, factores que afectan su calidad de vida.

Asimismo, advierte que las experiencias negativas y la discriminación asociadas al peso corporal pueden perjudicar el bienestar emocional, aunque esto no significa que todas las personas con obesidad desarrollen las mismas dificultades.

En ese sentido, si bien no es posible establecer que su historia con el peso haya provocado el síndrome del impostor, el propio Burboa reconoce que los cambios físicos forman parte de las experiencias que han influido en la percepción que tiene de sí mismo.

El valor de los reconocimientos en su proceso personal

Pese a las inseguridades que describió, Matías Burboa aseguró que trabaja constantemente para mejorar la relación consigo mismo.

En ese camino, instancias como los Premios Cordillera adquieren un significado especial, pues le permiten confrontar los pensamientos negativos que mantiene sobre sus propias capacidades.

“Creo que es algo que trato de trabajar todos los días, y este tipo de instancias o de reconocimientos ayudan bastante a que eso mejore”, sostuvo.

Su reflexión coincide con una de las estrategias que plantea Mayo Clinic para enfrentar este fenómeno: aprender a reconocer los logros personales y considerar las valoraciones positivas de otras personas como evidencia de las propias capacidades.

Finalmente, el periodista resumió lo que significó recibir una nominación y participar en una ceremonia que, en un comienzo, ni siquiera tenía certeza de querer presenciar.

“Vienen a confirmar que, oye, a lo mejor no eres tan penca como tú pensabas. Y eso es muy bueno”, concluyó.